Sangrado nasal en perros (epistaxis): causas, qué hacer y cuándo es urgente

Primer plano de la trufa húmeda de un perro con sus dos fosas nasales

Ver sangre saliendo de la nariz de un perro asusta, y con razón: aunque a veces se trata de un golpe o un estornudo violento, la epistaxis también puede ser la primera señal de un problema de coagulación, una infección transmitida por garrapatas o un tumor nasal. Saber qué observar y cuándo correr a la clínica marca la diferencia.

¿Qué es la epistaxis y por qué importa de qué lado sangra?

La epistaxis es el sangrado por una o ambas fosas nasales. En la literatura veterinaria es un motivo de consulta relativamente frecuente en servicios de urgencia, y las dos causas que más se repiten son el trauma y los tumores nasales. Un dato clínico muy útil es si el sangrado es unilateral (un solo lado) o bilateral: el unilateral orienta más a un problema local de la nariz (cuerpo extraño, hongo, tumor), mientras que el bilateral, sobre todo si aparece junto a moretones o sangre en otros sitios, obliga a descartar trastornos de la coagulación o enfermedades sistémicas.

Causas locales: dentro de la nariz

  • Trauma: golpes, atropellos, peleas o caídas. Suele haber antecedente claro y otros signos de lesión.
  • Cuerpos extraños: en primavera y verano las espigas y aristas de pasto se cuelan por la nariz y provocan estornudos en salvas y sangrado unilateral. Lo explicamos en espigas y aristas de pasto en perros.
  • Aspergilosis nasal: es la micosis más frecuente de las vías respiratorias altas del perro, con más predisposición en razas de hocico mediano o largo. Produce secreción mucopurulenta crónica, sangrado y destrucción de los cornetes.
  • Tumores nasales: el adenocarcinoma es la neoplasia nasal más común en perros. Avanza de forma progresiva y al inicio se confunde con una rinitis infecciosa, por eso un sangrado recurrente en un perro adulto o senior merece estudio.
  • Infecciones dentales: un absceso de la raíz de un canino o premolar superior puede comunicar con la cavidad nasal.

Si además hay secreción crónica, revisa nuestra guía de rinitis crónica y secreción nasal en perros.

Causas sistémicas: cuando la nariz es solo la ventana

  • Intoxicación por raticidas anticoagulantes: bloquean la vitamina K y el perro puede sangrar por nariz, encías u orina días después de la ingesta. Ver intoxicación por raticidas.
  • Enfermedades transmitidas por garrapatas: la ehrlichiosis y la anaplasmosis bajan las plaquetas; la epistaxis es un signo clásico de ehrlichiosis crónica.
  • Trombocitopenia inmunomediada y otros trastornos plaquetarios, además de alteraciones hereditarias como la enfermedad de von Willebrand.
  • Hipertensión arterial y vasculitis, que fragilizan los vasos de la mucosa nasal.

Primeros auxilios en casa

  • Mantén la calma y al perro tranquilo: la excitación sube la presión y aumenta el sangrado.
  • Aplica una compresa fría (envuelta en un paño) sobre el dorso de la nariz, sin tapar las fosas nasales: el perro respira por ahí.
  • No eches algodones ni gotas dentro de la nariz ni le inclines la cabeza hacia atrás.
  • Anota de qué lado sangra, cuánto dura y si hubo estornudos, golpe o acceso a venenos. Una foto o video ayuda mucho al veterinario.

¿Cuándo es una urgencia?

Acude de inmediato si el sangrado no se detiene en pocos minutos, si es abundante, si sangra por ambas fosas, si aparecen moretones, sangre en orina o heces, encías pálidas, debilidad o dificultad para respirar, o si existe cualquier posibilidad de que haya comido raticida. También consulta pronto si el sangrado se repite, aunque sea leve, o si viene acompañado de deformación de la cara o del hocico.

Cómo se diagnostica en la clínica

El enfoque parte por descartar lo sistémico: hemograma con recuento de plaquetas, bioquímica, pruebas de coagulación (TP y TTPA), serologías para hemoparásitos y medición de presión arterial. Si todo eso es normal, se estudia la nariz con imagen —idealmente tomografía computada— y rinoscopia con toma de biopsias y cultivo micológico.

Como el diagnóstico suele armarse con varios exámenes y controles, conviene que todo quede en una sola historia: en Wirevet la ficha clínica electrónica reúne las imágenes, la evolución y los resultados de laboratorio del paciente, para comparar episodios y no perder el hilo entre consultas.

Preguntas frecuentes

¿Es normal que a un perro le sangre la nariz después de estornudar mucho?

Un estornudo muy violento puede romper vasos pequeños y provocar unas gotas de sangre aisladas. Si el sangrado se repite, es abundante o va acompañado de estornudos en salvas, hay que descartar un cuerpo extraño como una espiga, una infección por hongos o un tumor nasal.

¿Qué hago si mi perro sangra por la nariz?

Mantenlo tranquilo, aplica frío sobre el dorso de la nariz sin tapar las fosas y no introduzcas nada dentro. Si no se detiene en pocos minutos, sangra por ambos lados o pudo haber comido veneno para ratones, llévalo de urgencia.

¿El veneno para ratones puede causar sangrado nasal en perros?

Sí. Los raticidas anticoagulantes impiden la coagulación y el sangrado puede aparecer varios días después de la ingesta, por nariz, encías u orina. Es una urgencia, pero tiene tratamiento con vitamina K si se actúa a tiempo.

¿Qué exámenes se piden para estudiar la epistaxis?

Lo habitual es partir con hemograma con plaquetas, pruebas de coagulación, serología para enfermedades por garrapatas y presión arterial. Si son normales, se sigue con tomografía y rinoscopia con biopsia; en Wirevet esos resultados quedan en la ficha del paciente para comparar cada control.

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