Antiparasitarios orales en perros y gatos: ¿son seguros?

Veterinario revisando el pelaje de un perro pomerania sobre la mesa de examen

Las tabletas masticables contra pulgas y garrapatas cambiaron la prevención de parásitos externos: una dosis protege por semanas o meses y no se lava con el baño. Con la llegada de la temporada de calor en Chile vuelven las consultas sobre ellas, y también una duda frecuente de los tutores: ¿es cierto que pueden causar convulsiones?

Qué son las isoxazolinas

Las isoxazolinas son una familia de antiparasitarios de amplio espectro contra pulgas, garrapatas y ácaros. Los principios activos más conocidos son el fluralaner, el afoxolaner, el sarolaner y el lotilaner, presentes en marcas comerciales como Bravecto, NexGard, Simparica y Credelio. Algunas presentaciones combinan la isoxazolina con otros antiparasitarios para cubrir también parásitos internos.

Actúan sobre los canales de cloro regulados por el neurotransmisor GABA en las células nerviosas y musculares del parásito, bloqueando la transmisión de señales. Su unión a esos receptores es mucho más selectiva en pulgas, garrapatas y ácaros que en los mamíferos, lo que explica su amplio margen de seguridad en la mayoría de los pacientes.

Qué advirtió la FDA

En septiembre de 2018, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) emitió una comunicación de seguridad tras revisar los reportes de farmacovigilancia de esta clase de productos. Sus puntos clave:

  • Algunos perros y gatos que recibieron isoxazolinas presentaron temblores musculares, ataxia (incoordinación) y convulsiones.
  • Las convulsiones pueden ocurrir incluso en animales sin antecedentes previos.
  • La FDA mantuvo que estos productos son seguros y eficaces para perros y gatos, y pidió a los fabricantes incorporar la advertencia sobre posibles eventos neurológicos en sus etiquetas.
  • Recomendó que el veterinario revise la historia clínica de cada paciente antes de elegir el producto.

En otras palabras: la gran mayoría de los animales los tolera bien, pero el riesgo no es cero y debe conversarse, sobre todo en pacientes con antecedentes neurológicos.

Pacientes que requieren más cuidado

  • Perros y gatos con epilepsia o convulsiones previas (ver epilepsia en perros): el veterinario evaluará si conviene otra alternativa o un control más estrecho.
  • Cachorros y gatitos muy pequeños o de bajo peso: cada producto tiene una edad y un peso mínimo indicados en su etiqueta.
  • Especie correcta: nunca dar a un gato un producto formulado para perros, ni fraccionar tabletas de perro grande para varios animales.
  • Hembras gestantes o en lactancia y reproductores: no todos los productos tienen estudios de seguridad en estas condiciones.

Uso responsable en casa

  • Pesar a la mascota antes de elegir la presentación; una dosis para un peso equivocado puede ser insuficiente o excesiva.
  • Respetar el intervalo indicado: algunas tabletas duran un mes y otras hasta tres meses.
  • Guardar las tabletas fuera del alcance: al ser masticables y saborizadas, un perro puede comerse la caja completa.
  • Comprar en clínicas o farmacias veterinarias establecidas y desconfiar de productos sin registro o de origen dudoso.
  • Anotar la fecha de cada dosis; si aparece un efecto adverso, ese dato es clave para el veterinario.

La elección del antiparasitario depende también del riesgo local: en zonas con garrapatas, la prevención reduce enfermedades transmitidas como la ehrlichiosis y la babesiosis. Más detalles en nuestra guía de pulgas y garrapatas.

Qué hacer si aparece una reacción

Si tras la dosis el animal presenta temblores, tambaleo o convulsiones, contacta de inmediato a tu veterinario; una convulsión que dura más de cinco minutos es una urgencia. Guarda el envase para identificar el producto y el lote. Para la clínica, notificar el caso es parte de la farmacovigilancia de medicamentos veterinarios: en Chile los productos veterinarios los registra el SAG, y los reportes también pueden hacerse al laboratorio fabricante.

Registro y recordatorios en la clínica

Dejar en la ficha clínica de Wirevet el producto, la dosis, el peso y la fecha de cada antiparasitario permite detectar patrones si un paciente reacciona y evita repetir un producto mal tolerado. Además, los recordatorios automáticos avisan al tutor cuando corresponde la siguiente dosis, lo que mejora la adherencia sin llamadas manuales.

Preguntas frecuentes

¿Las pastillas contra pulgas y garrapatas pueden causar convulsiones?

En casos poco frecuentes, sí. La FDA advirtió en 2018 que las isoxazolinas pueden asociarse a temblores, incoordinación y convulsiones, incluso en animales sin antecedentes, aunque las considera seguras y eficaces para la mayoría de perros y gatos.

¿Puede un perro con epilepsia tomar Bravecto, NexGard, Simparica o Credelio?

Es una decisión que debe tomar el veterinario tratante revisando la historia clínica del paciente. En perros con convulsiones previas puede preferirse otra alternativa o un control más estrecho tras la dosis.

¿Puedo darle a mi gato el antiparasitario de mi perro?

No. Cada producto está formulado y dosificado para una especie y un rango de peso; usar el de perro en gatos o fraccionar tabletas puede causar intoxicaciones o una protección insuficiente.

¿Qué hago si mi mascota tiene temblores después del antiparasitario?

Contacta de inmediato a tu veterinario y guarda el envase con el número de lote. La clínica puede registrar la reacción en la ficha del paciente en Wirevet para no repetir ese producto y notificar el evento al fabricante o a la autoridad.

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