Hepatitis infecciosa canina: adenovirus, síntomas y vacuna

Pocas clínicas en Chile ven hoy un caso de hepatitis infecciosa canina, y justamente por eso se olvida. La enfermedad no desapareció: sigue circulando entre perros sin vacunar y puede matar a un cachorro en pocas horas. Conocerla ayuda a explicar a los tutores por qué la vacuna esencial no es un trámite.
Qué es la hepatitis infecciosa canina
La hepatitis infecciosa canina (HIC) es una enfermedad viral causada por el adenovirus canino tipo 1 (CAV-1), un virus de ADN sin envoltura. Ataca principalmente el hígado, el endotelio de los vasos sanguíneos y el riñón. Está emparentado con el adenovirus canino tipo 2 (CAV-2), que produce cuadros respiratorios y forma parte del complejo de la tos de las perreras.
Al no tener envoltura, el CAV-1 resiste bastante en el ambiente y a muchos desinfectantes de uso común, lo que complica su control en criaderos, refugios y salas de hospitalización.
Cómo se contagia
- Vía oronasal: el perro se infecta al lamer u olfatear orina, heces o saliva de un animal infectado.
- Fómites: platos, jaulas, ropa y manos pueden transportar el virus.
- Portadores recuperados: los perros que superan la infección pueden seguir eliminando virus por la orina durante meses, sin síntomas.
Afecta con más frecuencia a perros menores de un año, aunque cualquier perro sin vacunar puede enfermar.
Síntomas: de la fiebre leve al cuadro fulminante
La presentación es muy variable. Algunos perros solo tienen fiebre y decaimiento por uno o dos días; otros desarrollan un cuadro grave en pocas horas. Los signos más descritos son:
- Fiebre, decaimiento marcado y falta de apetito.
- Dolor abdominal, vómitos y diarrea, a veces con sangre.
- Aumento de tamaño del hígado y de los linfonodos.
- Mucosas congestivas, petequias y alteraciones de la coagulación.
- Edema en extremidades y, en algunos casos, signos respiratorios o neurológicos.
Un signo característico es el llamado «ojo azul»: una opacidad de la córnea por edema que suele aparecer entre 7 y 10 días después de la fase aguda, durante la recuperación, y que en la mayoría de los casos se resuelve sola. Aun así, conviene descartar uveítis y glaucoma como complicaciones.
Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico combina la historia (cachorro sin vacunas o con esquema incompleto), el examen físico y los exámenes de laboratorio: leucopenia, enzimas hepáticas elevadas y tiempos de coagulación prolongados. La confirmación se hace por PCR en sangre, orina o tejidos, o por histopatología, donde se observan cuerpos de inclusión intranucleares en los hepatocitos.
No existe un antiviral específico: el tratamiento es de soporte e intensivo, con fluidoterapia, control de la coagulación (a veces con transfusión de plasma), manejo de la encefalopatía hepática, antieméticos y antibióticos para prevenir infecciones secundarias. Por el riesgo de contagio, el paciente debe hospitalizarse en aislamiento, tal como se describe en nuestra guía de bioseguridad y aislamiento.
La vacuna: por qué sigue siendo esencial
Las guías internacionales de vacunación consideran la protección contra el adenovirus canino una vacuna esencial para todos los perros, junto a distemper y parvovirus. Las vacunas actuales usan CAV-2 vivo modificado, que genera inmunidad cruzada contra el CAV-1 y protege también frente al componente respiratorio, sin la reacción de «ojo azul» que podían producir las antiguas vacunas elaboradas con CAV-1.
- Viene incluida en las vacunas polivalentes (séxtuple u óctuple) que se aplican desde las 6 a 8 semanas.
- El esquema de cachorro se repite cada 2 a 4 semanas hasta las 16 semanas o más, con un refuerzo posterior según el protocolo del médico veterinario.
- Revisa el calendario de vacunación de perros y gatos para el detalle por edad.
El rol de la clínica: que ningún refuerzo se pierda
La HIC es rara precisamente por la cobertura vacunal; si esa cobertura baja, vuelve. El punto débil suele ser el cachorro que recibe la primera dosis y no vuelve. Con Wirevet, cada vacuna queda registrada en la ficha clínica y el sistema programa recordatorios automáticos para la siguiente dosis, mientras el tutor puede revisar el carné desde el portal del tutor.
Preguntas frecuentes
¿La hepatitis infecciosa canina se contagia a las personas?
No. El adenovirus canino tipo 1 no se considera zoonótico: afecta a perros y a otros cánidos, como zorros, pero no a las personas. Igual conviene lavarse las manos tras manipular a un perro enfermo para no llevar el virus a otros animales.
¿Qué vacuna protege contra la hepatitis infecciosa canina?
Las vacunas polivalentes para perros (séxtuple u óctuple) incluyen adenovirus canino tipo 2 vivo modificado, que protege de forma cruzada contra el tipo 1. Es una de las vacunas esenciales del esquema de cachorro.
¿Qué es el ojo azul en perros?
Es una opacidad azulada de la córnea causada por edema, que puede aparecer entre 7 y 10 días después de la fase aguda de la hepatitis infecciosa. Suele resolverse sola, pero requiere control veterinario para descartar complicaciones como uveítis o glaucoma.
¿Cómo evitar que un cachorro quede con el esquema de vacunas incompleto?
Lo más efectivo es agendar la siguiente dosis antes de salir de la consulta y recibir un aviso unos días antes. En Wirevet la vacuna queda registrada en la ficha y el sistema envía recordatorios automáticos al tutor para cada refuerzo.
¿Quieres que ningún refuerzo de vacuna se pierda?
Wirevet registra cada vacuna en la ficha y avisa al tutor antes de la próxima dosis, sin trabajo manual del equipo.