Hemoplasmosis felina: la anemia infecciosa que puede pasar inadvertida en gatos

Gato tricolor de pelo largo recostado con una vía intravenosa durante su hospitalización

Un gato decaído, con encías pálidas y que dejó de comer puede tener muchas causas, pero hay una que conviene tener siempre en la lista: la hemoplasmosis, también llamada anemia infecciosa felina. La provocan bacterias que se adhieren a los glóbulos rojos y, en su forma grave, pueden causar una anemia que pone en riesgo la vida.

Qué son los hemoplasmas

Los hemoplasmas o micoplasmas hemotrópicos son bacterias sin pared celular que viven sobre la superficie de los glóbulos rojos. En gatos se describen principalmente tres especies:

  • Mycoplasma haemofelis: la más patógena. Puede causar anemia hemolítica grave incluso en gatos sin otras enfermedades.
  • Candidatus Mycoplasma haemominutum: más frecuente, pero por sí sola suele provocar poca o ninguna anemia.
  • Candidatus Mycoplasma turicensis: menos común; su efecto se nota más cuando hay otra enfermedad de base.

El sistema inmune reconoce los glóbulos rojos infectados y los destruye, sobre todo en el bazo. Por eso el cuadro típico es una anemia hemolítica regenerativa, a veces con ictericia.

Cómo se contagia

La vía exacta de transmisión todavía se estudia, pero los factores asociados son bastante consistentes:

  • Peleas y mordeduras entre gatos, por eso es más habitual en machos enteros con acceso al exterior (ver abscesos por mordedura).
  • Pulgas (Ctenocephalides felis), en las que se ha detectado ADN de hemoplasmas.
  • Transfusiones de sangre de donantes no testeados.
  • Enfermedades inmunosupresoras como el virus de la leucemia felina (ViLeF) y el VIF, que favorecen cuadros más graves.

Síntomas que deben hacer consultar

  • Decaimiento, cansancio y más horas de sueño de lo normal.
  • Encías, lengua o conjuntivas pálidas; a veces amarillentas.
  • Falta de apetito y baja de peso (revisa por qué un gato que no come es urgente).
  • Fiebre intermitente y respiración rápida en reposo.

Muchos gatos infectados, sin embargo, son portadores sin síntomas. El problema aparece cuando la infección se reactiva por estrés, otra enfermedad o un tratamiento inmunosupresor.

Cómo se diagnostica

El hemograma muestra la anemia y si la médula está respondiendo (reticulocitos). Históricamente se buscaban los microorganismos en el frotis de sangre, pero la parasitemia es cíclica y el frotis tiene baja sensibilidad: un frotis negativo no descarta la enfermedad, y artefactos de tinción pueden confundirse con la bacteria.

Hoy la PCR en sangre completa es el método de elección, porque identifica la especie de hemoplasma. Además, conviene testear ViLeF y VIF, y descartar otras causas de hemólisis. Tener los resultados de laboratorio integrados en la ficha permite comparar hematocritos seriados y ver de un vistazo si el paciente responde.

Tratamiento

La base es la doxiciclina, habitualmente durante varias semanas. Un detalle práctico importante: en gatos debe administrarse siempre seguida de agua o con comida, porque las tabletas pueden quedarse en el esófago y causar esofagitis y estenosis. Cuando no hay respuesta o no se tolera, se usan fluoroquinolonas como el marbofloxacino, y hay estudios en que el uso secuencial de ambos fármacos logró eliminar la bacteriemia en más gatos.

  • En anemias graves puede requerirse hospitalización y transfusión.
  • El uso de corticoides es discutido y queda a criterio del médico tratante.
  • Los antibióticos logran la remisión clínica en la mayoría, pero algunos gatos quedan como portadores y pueden recaer.

El éxito depende mucho de la adherencia en casa: dosis a la hora, agua después de cada comprimido y controles de hematocrito en las fechas indicadas. Un informe de alta claro y recordatorios automáticos para los controles reducen los abandonos de tratamiento.

Prevención

  • Control de pulgas todo el año, con productos aptos para gatos (guía de pulgas y garrapatas).
  • Esterilización y vida de interior o con acceso controlado, para reducir peleas.
  • Donantes de sangre testeados por PCR antes de cada programa de transfusión.
  • Chequeo anual con hemograma en gatos que salen a la calle o conviven con muchos gatos.

Preguntas frecuentes

¿La anemia infecciosa felina se contagia a los perros o a las personas?

Los hemoplasmas felinos son en general específicos de los gatos, y los perros tienen sus propias especies. Se han descrito casos humanos excepcionales en personas inmunodeprimidas, por lo que basta con higiene básica y control de pulgas.

¿Un gato con hemoplasmosis se puede curar?

La mayoría responde bien a la doxiciclina y recupera su hematocrito en pocas semanas. Algunos quedan como portadores sin síntomas y pueden recaer ante estrés u otra enfermedad, por eso se recomiendan controles posteriores.

¿Por qué el frotis de sangre salió negativo si el veterinario sospecha hemoplasmosis?

La cantidad de bacterias en sangre sube y baja en ciclos, así que el frotis puede no verlas. La PCR es mucho más sensible y es el examen de elección para confirmar o descartar la infección.

¿Cómo llevar el control del hematocrito durante el tratamiento?

Lo habitual es repetir el hemograma cada una o dos semanas según la gravedad. En Wirevet los resultados de laboratorio quedan en la ficha del paciente y el tutor recibe recordatorios de cada control.

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