Lagrimeo y manchas de lágrimas en perros y gatos

Perro dálmata de pelaje blanco mirando a la cámara, raza de pelo claro en la que se notan las manchas de lágrimas

Ese surco rojizo o café bajo los ojos que tienen muchos poodles, malteses, shih tzu o gatos persas no es solo un tema estético. Se llama epífora: el ojo produce más lágrima de la que puede drenar, o la lágrima no encuentra salida. A veces es pura anatomía; otras, la señal de un problema ocular que duele.

Cómo funciona el drenaje de la lágrima

La lágrima lubrica y protege la córnea. Después de cumplir su función entra por dos pequeños orificios en el borde interno de los párpados, los puntos lagrimales, y baja por el conducto nasolagrimal hasta la nariz. Hay epífora cuando se rompe ese equilibrio por una de dos vías: el ojo produce lágrima de más por irritación, o el sistema de drenaje no da abasto porque está estrecho, tapado o mal ubicado.

Por qué el pelo se tiñe de rojo o café

Las lágrimas, la saliva y la bilis contienen porfirinas, pigmentos derivados del metabolismo del hierro que oxidan y tiñen el pelo con la exposición al aire y la luz. En perros y gatos de pelaje claro el surco se nota mucho más, pero eso no significa que lloren más que uno oscuro. La humedad permanente también favorece levaduras y bacterias, que pueden oscurecer más la zona y darle mal olor.

Causas más frecuentes

  • Anatomía de la raza: en perros y gatos de cara chata (braquicefálicos), ojos prominentes, pliegues nasales que tocan el ojo y conductos con curvas cerradas hacen que la lágrima rebalse hacia la cara.
  • Puntos lagrimales estrechos o cerrados: algunos perros nacen con un punto lagrimal sin abrir (imperforado), sobre todo razas pequeñas, y lloran desde cachorros.
  • Pestañas y párpados anómalos: pestañas que crecen hacia la córnea (distiquiasis, ectópicas) o párpados enrollados hacia adentro (entropión) irritan el ojo de forma constante.
  • Inflamación e infección: conjuntivitis, alergias o, en gatos, el complejo respiratorio felino, que además puede dejar cicatrices en el conducto.
  • Dolor ocular: una úlcera corneal, un cuerpo extraño, una uveítis o un glaucoma producen lagrimeo reflejo. Aquí la epífora es una alarma.
  • Obstrucción del conducto: por tapones de secreción, inflamación (dacriocistitis), cuerpos extraños o, con menor frecuencia, problemas dentales o masas nasales.

Señales de alarma: consulta pronto si...

  • El lagrimeo apareció de golpe o afecta solo un ojo.
  • El animal entrecierra el ojo, parpadea mucho o se lo frota con la pata.
  • El ojo está rojo, opaco o con secreción amarilla o verde.
  • Hay hinchazón en el ángulo interno del ojo o sale pus al presionar.
  • El gato además estornuda o tiene secreción nasal.

Un ojo que lagrimea y además duele puede ser una urgencia: algunas úlceras empeoran en cuestión de horas.

Cómo lo estudia el veterinario

El examen oftalmológico revisa párpados, pestañas, córnea y presión ocular. Con frecuencia se usa fluoresceína, un colorante que tiñe las úlceras y que, si aparece en la nariz a los pocos minutos, muestra que el conducto está permeable (prueba de Jones). Según el caso, se mide la producción de lágrima con el test de Schirmer, se lava el conducto con una cánula fina o se pide imagen. El tratamiento depende de la causa: corregir un párpado o pestañas, abrir un punto lagrimal, tratar una infección o, si es solo anatomía, manejar la zona para evitar dermatitis.

Limpieza segura en casa

  • Limpia una o dos veces al día con una gasa humedecida en suero fisiológico, usando una gasa distinta para cada ojo.
  • Seca bien la zona: la humedad es lo que permite que crezcan levaduras.
  • Mantén el pelo de alrededor de los ojos corto, idealmente con un peluquero canino que use tijera de punta roma.
  • Evita blanqueadores, agua oxigenada, colirios humanos y productos “quitamanchas” que contienen antibióticos sin receta: no solucionan la causa y pueden irritar el ojo.

El seguimiento en la clínica

La epífora crónica se evalúa mejor comparando: foto de la cara en cada visita, resultado de la fluoresceína y del Schirmer, tratamiento indicado. Con la ficha clínica de Wirevet esos datos quedan juntos en la historia del paciente, se pueden adjuntar imágenes y el tutor recibe sus indicaciones y próximos controles, lo que evita que un problema ocular se “normalice” durante años.

Preguntas frecuentes

¿Por qué a mi perro le salen manchas cafés bajo los ojos?

Las lágrimas contienen porfirinas, pigmentos que se oxidan y tiñen el pelo de rojo o café cuando la lágrima se desborda por la cara. Se notan más en pelajes claros. La mancha indica que hay epífora, y conviene descartar una causa ocular antes de tratarla como un tema estético.

¿Es grave que mi gato tenga un ojo llorando?

Depende de la causa. Si además entrecierra el ojo, tiene secreción, el ojo está rojo o estornuda, puede tratarse de una úlcera corneal o de una infección respiratoria felina, y debe verlo un veterinario pronto.

¿Se puede destapar el conducto lagrimal de un perro?

Muchas veces sí. El veterinario puede comprobar si drena con fluoresceína y lavar el conducto con una cánula fina, normalmente con sedación o anestesia local. Si el punto lagrimal está cerrado de nacimiento, se puede abrir con un procedimiento menor.

¿Cómo sé si la epífora de mi mascota está mejorando con el tratamiento?

Lo ideal es comparar fotos de la cara y los resultados de los exámenes oculares entre controles. En Wirevet la clínica puede adjuntar esas imágenes a la ficha del paciente y programar los controles, así la evolución no depende solo del recuerdo.

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