Corte de orejas y cola en perros: qué dice la ley en Chile

Orejas en punta y cola corta siguen asociándose a ciertas razas como si fueran su forma natural. No lo son: son el resultado de dos cirugías —otectomía y caudectomía— que se hacen solo por estética y que en Chile viven en una zona gris que el nuevo reglamento de la Ley Cholito buscaba cerrar.
De qué estamos hablando
La otectomía estética (o conchectomía) es el corte quirúrgico del pabellón auricular para que la oreja quede erguida y puntiaguda. La caudectomía estética es la amputación parcial de la cola, habitualmente en cachorros de pocos días de vida. Ninguna de las dos trata una enfermedad ni mejora la salud del animal: se hacen para que el perro “se vea” como marca el estándar de una raza. En el mismo grupo entran la sección de cuerdas vocales para que el perro no ladre y la extracción de dientes sanos.
Qué dice hoy la normativa chilena
Chile no tiene, hasta hoy, un artículo legal que nombre expresamente el corte de orejas y cola con fines estéticos. Lo que sí existe es un marco que las alcanza por otra vía:
- Ley 20.380 sobre Protección de los Animales: obliga a evitar sufrimientos innecesarios y exige que los procedimientos sobre animales los realice personal calificado y con las precauciones del caso.
- Ley 21.020 de Tenencia Responsable de Mascotas y Animales de Compañía (“Ley Cholito”, publicada el 2 de agosto de 2017): impone al responsable el deber de dar buen trato y atención veterinaria, y establece un régimen de infracciones con multas que van de 1 a 30 UTM.
- Artículos 291 bis y 291 ter del Código Penal: sancionan el maltrato o crueldad animal con penas de presidio, multas e inhabilidad para la tenencia de animales, con penas mayores cuando el daño compromete gravemente la integridad física o causa la muerte.
- Decreto 1007 de 2018 del Ministerio del Interior y Seguridad Pública: es el reglamento vigente de la Ley 21.020, el que fijó la obligación de identificar y registrar a las mascotas.
En la práctica, quien realice una mutilación puramente estética queda expuesto a una denuncia por maltrato animal y, si es médico veterinario, a un cuestionamiento ético gremial. Si quieres el detalle de qué obliga la ley al tutor, lo revisamos en la guía de la Ley de Tenencia Responsable, y cómo se presenta una denuncia en esta otra nota.
El reglamento que quedó en pausa
Durante los últimos años se tramitó un nuevo reglamento de la Ley 21.020 que sí nombraba el problema por su nombre. Entre otras cosas, prohibía expresamente las mutilaciones con fines estéticos, como el corte de orejas y cola; proscribía el collar de ahorque como método de adiestramiento; impedía el uso de mascotas para la caza de fauna nativa; y hacía obligatorio el microchip en perros y gatos. El texto vino de un proceso de consulta pública.
El 1 de abril de 2026 el Gobierno retiró ese decreto desde la Contraloría, señalando que volvía “para su revisión y análisis”. Organizaciones de protección animal rechazaron la decisión y pidieron respetar el proceso participativo ya realizado. El resultado práctico es que, mientras no se dicte, la prohibición expresa sigue sin estar escrita y todo depende de cómo se interprete el maltrato en cada caso.
La postura del gremio veterinario
El Colegio Médico Veterinario de Chile fijó posición en una declaración pública del 29 de julio de 2021: rechaza la otectomía y la caudectomía con propósitos estéticos por carecer de justificación técnica y científica, por afectar los mecanismos de comunicación y expresión conductual del animal y por sus complicaciones postoperatorias y su potencial de dolor crónico. El gremio pide que se prohíban, como ya ocurre en países como el Reino Unido.
Por qué duele más de lo que parece
Los argumentos clínicos son concretos:
- Dolor real, aunque el cachorro sea pequeño: el sistema nervioso de un cachorro de días percibe dolor. La caudectomía temprana suele hacerse sin anestesia general y sin analgesia adecuada.
- Neuromas y dolor crónico: la sección de nervios en el muñón puede generar formaciones dolorosas a la palpación meses o años después.
- Complicaciones quirúrgicas: infección, dehiscencia, cicatrices retráctiles y resultados asimétricos que obligan a reintervenir.
- Pérdida de lenguaje corporal: orejas y cola son piezas centrales de la comunicación canina. Un perro sin cola o con orejas amputadas se explica peor ante otros perros y ante las personas, y eso se traduce en malentendidos y conflictos. Lo desarrollamos en señales de calma y lenguaje corporal.
- Cero beneficio comprobado: el viejo argumento de “evitar otitis” o “evitar lesiones de cola” no tiene respaldo que justifique intervenir a toda una camada.
Las excepciones médicas sí existen
Nada de lo anterior aplica cuando hay indicación clínica. Amputar parte de una cola por una fractura expuesta, una necrosis o un tumor, o resecar tejido auricular por una neoplasia o una lesión irrecuperable, es medicina, no estética. La diferencia está en el diagnóstico que respalda la decisión y en que quede registrado. Un otohematoma, por ejemplo, se resuelve con drenaje y sutura, no cortando el pabellón.
Qué puede hacer una clínica que decide no realizarlas
- Tener una política escrita y comunicarla en la web y en la recepción, para que nadie llegue a pedirlo por sorpresa.
- Explicar sin juzgar al tutor, que muchas veces solo repite lo que le dijeron en el criadero. Aquí ayuda saber qué exige la normativa a criaderos y vendedores de mascotas.
- Dejar constancia en la ficha de la solicitud, la explicación dada y la alternativa ofrecida. Ese registro protege a la clínica y al profesional.
- Documentar toda amputación con indicación médica: diagnóstico, imágenes, consentimiento firmado y protocolo quirúrgico. En Wirevet el consentimiento se firma digitalmente y queda adjunto al paciente, junto con las imágenes y el registro del pabellón, de modo que la justificación clínica siempre es demostrable.
Preguntas frecuentes
¿Es ilegal cortar orejas y cola a un perro en Chile?
No existe hoy una norma que las prohíba con esas palabras, pero una cirugía sin indicación médica que causa dolor puede ser perseguida como maltrato animal según los artículos 291 bis y 291 ter del Código Penal, además de las infracciones de la Ley 21.020. El nuevo reglamento que las prohibía expresamente fue retirado desde Contraloría el 1 de abril de 2026.
¿Por qué muchos veterinarios se niegan a hacer estas cirugías?
Porque no tratan ninguna enfermedad y sí causan dolor, riesgo quirúrgico y pérdida de comunicación corporal. El Colegio Médico Veterinario de Chile rechazó públicamente la otectomía y la caudectomía estéticas en julio de 2021 y ha pedido su prohibición.
¿Hay casos en que sí corresponde amputar la cola o parte de la oreja?
Sí, cuando existe una indicación médica: fracturas expuestas, necrosis, heridas irrecuperables o tumores. En esos casos la decisión se apoya en un diagnóstico documentado y en un consentimiento informado, no en el estándar estético de una raza.
¿Cómo deja constancia una clínica de que una amputación fue médica y no estética?
Registrando diagnóstico, imágenes, protocolo quirúrgico y consentimiento firmado en la ficha del paciente. Con una ficha clínica digital como la de Wirevet ese respaldo queda asociado al animal y es recuperable ante cualquier consulta o fiscalización.
¿Necesitas dejar todo respaldado en la ficha del paciente?
Te mostramos cómo Wirevet guarda consentimientos firmados, imágenes y protocolos quirúrgicos junto a cada paciente.