Anestesia sostenible: reducir gases anestésicos en tu clínica

Equipo veterinario preoxigenando con mascarilla a un bulldog francés antes de una anestesia

La anestesia inhalatoria es parte del día a día de cualquier pabellón veterinario, pero pocos equipos saben que los gases que se ventilan al exterior son potentes gases de efecto invernadero. La buena noticia es que las medidas para reducir ese impacto también bajan costos y mejoran la seguridad del personal.

Por qué los anestésicos inhalatorios importan

Isoflurano, sevoflurano y desflurano se metabolizan muy poco en el paciente: casi todo lo que entra al circuito termina, tarde o temprano, en la atmósfera a través del sistema de evacuación. Su potencial de calentamiento global (GWP a 100 años) es muy superior al del CO₂. Valores publicados en la literatura de anestesia:

  • Desflurano: GWP cercano a 2.540 y vida atmosférica de 9 a 21 años.
  • Isoflurano: GWP cercano a 539 y vida atmosférica de 3 a 6 años.
  • Sevoflurano: GWP cercano a 144 y vida atmosférica de 1 a 5 años.
  • Óxido nitroso: GWP cercano a 273, pero permanece unos 114 años en la atmósfera y además daña la capa de ozono.

En la práctica veterinaria chilena el agente más usado es el isoflurano, por costo y disponibilidad; el desflurano es poco habitual. Eso significa que el mayor margen de mejora no está tanto en cambiar de gas, sino en cuánto gas fresco se usa.

Una señal regulatoria desde Europa

El Reglamento (UE) 2024/573 sobre gases fluorados prohíbe desde el 1 de enero de 2026 el uso rutinario de desflurano como anestésico en la Unión Europea, salvo justificación médica documentada. Chile no tiene hoy una norma equivalente, pero la tendencia marca hacia dónde se mueve la anestesia y es un buen argumento para revisar protocolos propios.

Bajo flujo: la medida con más impacto

Usar flujos de gas fresco bajos (menos de 1 L/min) con circuitos circulares y absorbente de CO₂ en buen estado reduce directamente el consumo de anestésico. En anestesia humana se ha descrito que trabajar con flujo bajo en la inducción y flujo metabólico en la mantención reduce emisiones y costos en torno al 50%. En pacientes muy pequeños se usan circuitos sin reinhalación que requieren flujos más altos; ahí la clave es ajustar al mínimo seguro y no dejar el flujo encendido sin paciente conectado.

  • Revisar fugas del circuito, la máquina y los balones antes de cada jornada.
  • Reducir el flujo tras la fase de inducción y estabilización.
  • Cerrar el vaporizador y el flujo al desconectar al paciente.
  • Cambiar el absorbente de CO₂ según el indicador de color y registro de uso.
  • Preferir intubación con balón bien inflado frente a mascarillas o cámaras de inducción, que liberan más gas al ambiente.

Anestesia balanceada y técnicas locorregionales

Los protocolos multimodales, con premedicación adecuada, infusiones continuas y bloqueos locorregionales, reducen la concentración de inhalatorio necesaria y, por ende, el gas emitido. Además suelen mejorar la analgesia y la recuperación. En procedimientos cortos, la anestesia totalmente intravenosa (TIVA) puede ser una alternativa razonable según el paciente.

Seguridad del equipo: el otro beneficio

Los gases anestésicos residuales también afectan a quienes trabajan en pabellón. Un sistema de evacuación funcionando, mantención periódica de la máquina y la ventilación adecuada del recinto son parte de la prevención de riesgos laborales. Menos gas fresco significa menos gas escapando al ambiente de trabajo.

Medir para mejorar

Lo que no se mide no se gestiona. Llevar registro de los frascos de isoflurano consumidos por mes y compararlo con el número de cirugías permite saber si las medidas funcionan. Con el inventario y facturación conectados a la gestión del pabellón, el consumo por procedimiento deja de ser una intuición y pasa a ser un dato. Complementa estas medidas con un buen plan de manejo de residuos y una checklist de seguridad anestésica.

Preguntas frecuentes

¿Qué anestésico inhalatorio tiene menor impacto ambiental?

De los habituales, el sevoflurano es el de menor potencial de calentamiento global, seguido del isoflurano; el desflurano es por lejos el más alto. Sin embargo, la elección clínica depende del paciente y la mayor reducción se logra usando flujos de gas fresco bajos.

¿Usar bajo flujo es seguro en perros y gatos?

Sí, con circuitos circulares, monitoreo adecuado y absorbente de CO₂ en buen estado, el bajo flujo es una técnica segura y ampliamente usada. En pacientes muy pequeños con circuitos sin reinhalación se requieren flujos mayores, que deben ajustarse al mínimo seguro.

¿El desflurano está prohibido en Chile?

No. La prohibición del uso rutinario desde el 1 de enero de 2026 corresponde al Reglamento (UE) 2024/573 de la Unión Europea. En Chile no existe hoy una restricción equivalente, aunque es una tendencia a considerar.

¿Cómo saber cuánto anestésico consume mi clínica por cirugía?

Registrando el consumo de insumos y cruzándolo con los procedimientos realizados. Wirevet permite llevar el inventario asociado a las atenciones, lo que facilita calcular el gasto mensual de isoflurano por cirugía.

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