Riesgos laborales en la clínica veterinaria: qué exige el DS 44

Equipo de una clínica veterinaria trabajando con un paciente en la sala de procedimientos

Un arañazo en la contención, una lumbalgia por levantar a un labrador de 40 kilos, un pinchazo con aguja sucia. En la mayoría de las clínicas veterinarias chilenas esos episodios se resuelven con un parche curita y se olvidan. Desde febrero de 2025, sin embargo, el Decreto Supremo 44 cambió las reglas de la gestión preventiva en el país y obliga a mirar la seguridad del equipo con otra seriedad.

Qué cambió con el DS 44

El Decreto Supremo N° 44 del Ministerio del Trabajo y Previsión Social entró en vigencia el 1 de febrero de 2025 y reemplazó a los decretos 40 y 54, ambos de 1969. Es decir, la normativa que regulaba la prevención de riesgos en Chile tenía más de medio siglo. El nuevo reglamento moderniza el marco que acompaña a la Ley 16.744 —el seguro obligatorio contra accidentes del trabajo y enfermedades profesionales— y desplaza el foco desde la reacción hacia la prevención estructurada.

Los ejes del decreto son cuatro: identificar y controlar los riesgos en su origen, dejar trazabilidad documental de lo que se hace, incorporar la participación real de las personas trabajadoras (presenciales y remotas) y aplicar enfoque de género en las medidas. Para una clínica veterinaria, que suele funcionar con equipos pequeños y mucha rotación, esto se traduce en escribir lo que hasta ahora era conocimiento oral.

Los riesgos propios de una clínica veterinaria

Antes de llenar un formulario conviene reconocer el mapa real de peligros del box, la sala de cirugía y la peluquería. Los más frecuentes son:

  • Mordeduras y arañazos: el riesgo más obvio y el más subestimado. Un arañazo de gato puede transmitir Bartonella henselae, como explicamos en enfermedad por arañazo de gato.
  • Zoonosis ocupacionales: leptospirosis, dermatofitosis, giardiasis, hidatidosis. El personal se expone a diario a orina, heces y muestras.
  • Radiación ionizante: la sala de rayos exige delantales plomados, dosímetros y autorización sanitaria vigente. Lo detallamos en rayos X y protección radiológica.
  • Gases anestésicos y químicos: isoflurano mal captado, formalina, desinfectantes concentrados y citostáticos si la clínica hace quimioterapia.
  • Cortopunzantes: agujas, hojas de bisturí y ampollas, con su cadena de manejo hasta el retiro de residuos REAS.
  • Trastornos musculoesqueléticos: levantar pacientes grandes, jornadas de pie, mesas a altura incorrecta.
  • Riesgos psicosociales: fatiga por compasión, eutanasias, clientes agresivos y turnos nocturnos. No son un tema blando: se cruzan con la Ley Karin y con el bienestar del equipo.

Qué debe tener una clínica pequeña

El DS 44 no exige lo mismo a una veterinaria de barrio con cuatro personas que a una cadena. Estos son los hitos que sí aplican de forma transversal:

  • Afiliación a un organismo administrador: mutualidad (ACHS, Mutual de Seguridad, IST) o el Instituto de Seguridad Laboral. No es opcional: la Ley 16.744 obliga a cubrir a todo trabajador dependiente.
  • Matriz de identificación de peligros y evaluación de riesgos (MIPER): el documento base del que cuelga el programa preventivo.
  • Capacitación de al menos 8 horas en seguridad y salud en el trabajo para cada persona del equipo, con registro de asistencia.
  • Delegado de Seguridad y Salud en el Trabajo cuando la empresa tiene entre 10 y 25 trabajadores y no corresponde comité paritario.
  • Reglamento interno y obligación de informar los riesgos del puesto a cada persona que ingresa, incluida la que llega por reemplazo.
  • Protocolo de accidente: quién acompaña, a qué centro asistencial se acude y quién emite la DIAT. Esto debe estar escrito antes de que se necesite.

Cuando el accidente ya ocurrió

La secuencia importa. Ante una mordedura profunda o un pinchazo, el trabajador debe ser derivado al centro asistencial del organismo administrador, no a una urgencia particular ni a Fonasa: si va por el canal equivocado, la atención deja de estar cubierta por la Ley 16.744 y termina pagándola de su bolsillo. La Denuncia Individual de Accidente del Trabajo (DIAT) la emite el empleador de inmediato. Los accidentes de trayecto —entre la casa y la clínica— también están cubiertos.

Registrar es la mitad del trabajo

La palabra clave del DS 44 es trazabilidad: si no está documentado, para efectos de fiscalización no ocurrió. Charlas dictadas, entrega de elementos de protección personal, revisión de la matriz, incidentes sin lesión, mantenciones del autoclave y del equipo de rayos. Muchas clínicas llevan esto en un cuaderno que se pierde al cambiar de administrador.

La lógica es la misma que aplicamos a la ficha clínica: lo que se registra se puede demostrar. Si ya trabajas con Wirevet para la ficha, los turnos y el inventario, la extensión natural es mantener en el mismo lugar el calendario de capacitaciones y las mantenciones de equipos, en vez de repartirlos entre carpetas y grupos de WhatsApp. Un equipo que sabe qué hacer ante una mordedura atiende mejor y se cuida mejor.

Preguntas frecuentes

¿El DS 44 aplica a una clínica veterinaria con solo tres trabajadores?

Sí. Las obligaciones de identificar riesgos, informar los peligros del puesto y capacitar aplican a toda empresa con trabajadores dependientes. Lo que varía según el tamaño son las estructuras formales: el delegado de seguridad se exige entre 10 y 25 trabajadores y el departamento de prevención sobre 100.

¿Una mordedura de paciente al veterinario es accidente del trabajo?

Sí: es una lesión ocurrida a causa o con ocasión del trabajo, cubierta por la Ley 16.744. La persona debe atenderse en el centro de su mutualidad o del ISL y el empleador debe emitir la DIAT. Los accidentes de trayecto entre la casa y la clínica también están cubiertos.

¿Qué es la matriz MIPER y quién la elabora?

Es el documento donde se listan los peligros de cada puesto, se evalúa su riesgo y se definen las medidas de control con responsables y plazos. La elabora el empleador con participación de los trabajadores; las mutualidades entregan formatos y asesoría técnica gratuita a sus empresas adheridas.

¿Cómo llevo el registro de capacitaciones y mantenciones sin papeles sueltos?

Lo esencial es que quede fechado, con responsable y accesible en caso de fiscalización. En Wirevet puedes apoyarte en la agenda y los recordatorios para programar las charlas anuales, la revisión de la matriz y las mantenciones del autoclave o del equipo de rayos, de modo que nada dependa de la memoria de una sola persona.

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