Campaña de vacunación
Avisas que abriste horas de vacunación, con las fechas y el precio de la campaña. El tutor lo recibe en el teléfono y reserva desde ahí mismo, sin pasar por el mesón.
Tus horas, tus servicios, tus precios y tus políticas llegan al teléfono de cada dueño de mascota, y los avisos los dispara el propio sistema cuando tu equipo agenda, cambia una hora, emite una receta o deja listo un examen. Ellos la descargan gratis; tú no desarrollas nada.
Es una capacidad del software WireVet, no un producto aparte: se habilita con tus servicios, tus precios y tus medios de pago. Gratis para tus tutores, en Chile y toda América.
No es un canal más que atender: es trabajo que se deja de hacer. La hora se reserva sola, el abono entra antes de ocupar el box, el recordatorio sale sin que nadie lo escriba y el tutor encuentra su receta sin llamar. Todo desde tu sistema WireVet, con tu operación intacta y bajo tu control.
Tus tutores reservan a las 23:00 de un domingo, con la disponibilidad real de cada profesional y de cada especialidad. Horas que antes se perdían porque nadie contestaba el teléfono.
Cobras el abono o el total al reservar y la hora se confirma sola al pagar. El compromiso del tutor queda tomado antes de bloquear un box, y la caja del día parte más ordenada.
El recordatorio sale solo, los días antes que tú definiste, y llega al teléfono. Cada hora que no se pierde es un box y un profesional que sí se ocuparon.
El tutor ve su ficha, sus recetas y sus exámenes cuando quiere. "¿Ya salió?", "¿me lo reenvían?" y "¿a qué hora era?" dejan de llegar al mesón.
Tu clínica aparece en el teléfono del tutor con su nombre, su logo y su agenda. Cambiarse de veterinaria cuesta más cuando el historial de la mascota está ahí, a un toque.
Tus servicios, tus precios, tus políticas de anulación y tus medios de pago: nada está fijo en la app. Lo que habilitas se ve y lo que apagas no existe para el tutor.
Cuando tu equipo agenda una hora, la cambia, la anula, emite una receta o carga un resultado, el tutor recibe el aviso en su teléfono en ese instante. Nadie tiene que redactarlo, enviarlo ni acordarse de hacerlo: lo dispara el propio sistema con el que ya trabajan todos los días.
El aviso lo dispara el hecho registrado en la ficha, no una tarea nueva de alguien. Para tu clínica es exactamente el mismo trabajo de siempre.
Cada aviso queda guardado en una bandeja dentro de la app. Si el tutor tenía el teléfono apagado o borró la notificación, lo encuentra igual al entrar: una llamada menos al mesón.
Buena parte de tus tutores no tiene mail registrado o no lo revisa. La notificación push no depende del correo: llega al teléfono, que es donde sí miran.
Estos son los textos que el sistema le envía a tus tutores, tal cual llegan al teléfono. Elige cualquiera y míralo llegar.
Si tu clínica tiene hotel o guardería, también avisa la reserva, el cambio de fechas y la cancelación.
Funcionan para consultas, vacunas, peluquería, pabellón y hotel. Tú decides cuántos días antes avisar —pueden ser varios: 7, 3 y 1 día antes— y a qué hora del día salen. Se configura una vez y queda andando.
Cada aviso dice dónde está el documento: el tutor no llama a pedirlo y nadie del equipo tiene que reenviarlo por correo.
El aviso dice que el examen está listo y dónde verlo, nunca qué dice: el resultado lo conversa tu médico veterinario, no una notificación.
El grupo que más llamadas evita: el tutor sabe que su paciente entró a pabellón y que salió, sin interrumpir a tu equipo para preguntarlo.
Ya están los resultados de Hemograma de Firulais. Los encuentras en su ficha, en la app.
La cirugía de Firulais terminó y ahora está en recuperación.
Emitimos la receta de Firulais. La encuentras en su ficha, en la app.
Firulais tiene Consulta general el viernes 28 de agosto a las 10:30.
Toca cualquier aviso de la lista y míralo llegar al teléfono de tu tutor.
Nadie escribe el mensaje, aprieta un botón ni tiene que acordarse. Lo que cambia es lo que pasa en el mesón.
"¿Ya están los exámenes?", "¿a qué hora era?", "¿me pueden mandar la receta?". El aviso las responde antes de que ocurran.
El recordatorio sale solo, los días antes que tú definiste, y llega al teléfono, que es donde el tutor sí mira.
El tutor sabe que su paciente entró a pabellón y que salió. Tu equipo deja de contestar el teléfono en medio de una cirugía.
Los avisos son informativos y de una sola vía. El texto lo escribe el sistema; la clínica configura los días de anticipación y la hora de los recordatorios automáticos. Ningún aviso entrega resultados ni diagnósticos: informa que el documento está listo y dónde encontrarlo.
Tu equipo le escribe al tutor desde WireVet y el tutor responde desde la app. Sin mensajería externa de por medio y sin que nadie entregue su número personal: la conversación ocurre dentro de tu sistema, a nombre de la clínica y del profesional que atiende. Por ese mismo canal salen tus campañas de vacunación y esterilización.
"¿Cómo pasó la noche?" es la pregunta más repetida de cualquier hospitalización, y hoy entra por llamada, justo cuando el equipo está en ronda. Ahora se pregunta y se responde donde está la ficha, con una foto si hace falta.
Cada mensaje de tu clínica llega como notificación push a todos los dispositivos donde el tutor tenga la app —teléfono y tablet— y se refleja en el reloj emparejado. Se entera cuando pasa, no varias horas después.
Escribe la clínica, identificada con el profesional que atiende. Nadie del equipo entrega su teléfono particular, y la conversación sigue disponible aunque esa persona cambie de turno o deje la clínica.
Tu equipo adjunta una foto del paciente: cómo amaneció en hospitalización, cómo quedó después de la peluquería. Queda en la conversación de la clínica, no en la galería del teléfono de alguien.
Cuando abres horas de vacunación, armas un operativo de esterilización o lanzas la desparasitación de primavera, el aviso le llega a tus tutores, que ya están registrados contigo y tienen a su mascota en tu ficha. No dependes de que alguien vea una publicación en redes: la campaña aparece como notificación en su teléfono y queda en su conversación con tu clínica.
Avisas que abriste horas de vacunación, con las fechas y el precio de la campaña. El tutor lo recibe en el teléfono y reserva desde ahí mismo, sin pasar por el mesón.
El clásico cupo limitado que antes se llenaba a punta de publicaciones y llamadas. Ahora el aviso llega directo a los tutores que corresponden, con su mascota ya registrada en tu sistema.
Desparasitación, control del paciente senior, limpieza dental, peluquería de temporada o el horario extendido de un feriado. Lo que tu clínica necesite comunicar sale por el mismo canal.
Porque la conversación vive dentro del sistema de tu clínica y no en un servicio de mensajería de terceros, los datos del tutor y de su mascota se tratan bajo tus reglas y conforme a la Ley 21.719 de protección de datos personales. El chat es un canal de comunicación: las urgencias siguen entrando por teléfono.
No es un formulario genérico que te deja una solicitud por revisar: la app conoce cómo trabaja cada servicio de tu clínica y le muestra al tutor la disponibilidad real, con tus precios y tus reglas. Lo que entra a la agenda ya viene cuadrado.
El tutor elige la especialidad y ve la disponibilidad real de tu profesional —las próximas horas libres o el calendario completo—, porque cada especialidad tiene su propia agenda.
Un flujo propio para vacunas, con el carnet del paciente a la vista y los refuerzos que vienen. Menos dosis atrasadas y más controles que vuelven solos.
El tutor suma varios servicios en una misma visita y la app calcula los minutos de todos para buscar la duración total, no un bloque fijo. Tu agenda de peluquería no queda mal calzada.
El tutor elige el rango de fechas y ve tus espacios con cupo real; la reserva queda confirmada sin que nadie conteste el teléfono. La guardería por día es una modalidad aparte del alojamiento.
La solicitud llega con la orden médica adjunta —es obligatoria— y con los exámenes marcados de tu propio listado. Te llega completa, no como un mensaje suelto que hay que perseguir.
Cobras el abono o el total —según tu política— con Transbank y otras pasarelas. Los datos de tarjeta se ingresan solo en la página segura del banco, nunca en la app, y la hora se confirma sola al completarse el pago: el compromiso del tutor queda tomado antes de ocupar el box.
Sus horas quedan en un solo lugar y las maneja él. Tus condiciones —plazos, abonos, reembolsos— se le muestran siempre antes de actuar, no después, así que decide informado y tu equipo deja de explicarlas por teléfono y de discutir reembolsos.
Tu nombre, tu agenda, tus precios y tu ficha, en un diseño que cualquiera entiende sin ayuda. Estas son capturas reales de la app funcionando contra el sistema de una clínica.
Bloqueo con Face ID o PIN · sesión protegida · modo día y noche · formato de fecha y unidades configurables · un modo conmemorativo respetuoso para los pacientes fallecidos: detalles que tu clínica no tiene que diseñar ni mantener.
Abrirle la ficha al tutor no puede ser abrir una puerta. La app se diseñó para que ese dato viaje protegido y para que tu clínica pueda demostrarlo: sin contraseñas que filtrar, con bloqueo biométrico en el teléfono del tutor y con consentimiento explícito desde el primer ingreso.
El tutor entra con su correo y un código de 6 dígitos que caduca. No hay contraseña que recordar, que reutilizar ni que se pueda filtrar, y tu mesón no restablece la clave de nadie.
El tutor puede exigir Face ID o un PIN cada vez que abre la app. La ficha de tu paciente queda protegida aunque alguien tome ese teléfono desbloqueado.
El identificador del tutor llega enmascarado con puntos y se muestra con un toque. Un dato personal menos expuesto a quien mire ese teléfono por encima del hombro.
El tutor la borra solo, sin escribirle a nadie de tu equipo, y la eliminación es reversible durante el plazo que la propia pantalla le indica. La ficha clínica la conserva tu clínica de forma anonimizada, como te obliga la ley.
El tutor acepta de forma explícita los Términos y la Política de Privacidad al primer ingreso, y ambos quedan accesibles dentro de la app. Es el consentimiento que la ley te exige registrar, hecho por el sistema y no por una hoja en el mesón.
Si el tutor lo concede, las clínicas se ordenan por cercanía y se traza la ruta hasta tu puerta. Si no lo concede, se listan igual. Un permiso menos que justificar y una objeción menos antes de descargar.
⚕️ WireVet Tutores no reemplaza la atención veterinaria profesional. La información clínica que ve el tutor la registra tu clínica; las urgencias siguen siendo por teléfono y en el box.
Cada clínica aparece con sus propios profesionales, servicios, precios, horarios y medios de pago. Nada está fijo en la app: todo proviene del sistema WireVet de cada clínica. Por eso una sola app sirve a toda la red y a cada tutor le muestra exactamente lo de la suya.
La app se publicó en 38 países de América: Anguila, Antigua y Barbuda, Argentina, Bahamas, Barbados, Belice, Bermuda, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Dominica, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, Granada, Guatemala, Guyana, Honduras, Islas Caimán, Islas Turcas y Caicos, Islas Vírgenes Británicas, Jamaica, México, Montserrat, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía, Surinam, Trinidad y Tobago, Uruguay y Venezuela.
Hicimos una guía aparte, escrita para el dueño de la mascota: cómo entra sin contraseña, qué encuentra en la ficha, cómo reserva una hora paso a paso, cómo mueve o anula una cita y cómo se lleva sus documentos. Con la captura de cada pantalla. Es la página que le puedes mandar a tus clientes.
Lo que ya tiene en su sistema WireVet: sus servicios y precios, las agendas de cada profesional y especialidad, sus horarios, sus políticas de anulación y reagendamiento, si pide abono y de cuánto, y sus medios de pago. Una sola vez, y de ahí en adelante la app refleja lo que el equipo registra todos los días. Nada está fijo en la app: todo viene del sistema de cada clínica.
Al contrario: se lo quita. El tutor reserva solo, ve su ficha, descarga sus documentos y confirma o mueve su hora sin llamar. Y los avisos los dispara el sistema cuando alguien del equipo registra el hecho —agendar, recetar, cargar un resultado, cerrar un pabellón—, así que nadie tiene que redactarlos ni acordarse de enviarlos.
Sí. La ficha, los documentos y la conversación del chat viven en la base de datos de la clínica, alojada en Chile, conforme a la Ley 21.719. La app es una ventana a esos datos para el tutor autorizado, no una copia en manos de un tercero.
Sí. Reagendar, cancelar, pedir abono, publicar el WhatsApp, ofrecer hotelería o solicitud de exámenes: cada clínica lo habilita o lo deja apagado. Y las condiciones se le muestran al tutor antes de actuar, no después.
Cinco grupos. Su hora: agendada, cambiada, anulada y confirmada. Recordatorios automáticos antes de la atención, que funcionan para consultas, vacunas, peluquería, pabellón y hotel. Documentos listos: receta y presupuesto. Exámenes: resultados de laboratorio e informes de imagenología. Y hospitalización y cirugía: ingreso a pabellón, cirugía terminada, vuelta a hospitalización y alta. Si la clínica tiene hotel o guardería, también avisa la reserva, el cambio de fechas y la cancelación.
No. El aviso lo dispara el hecho registrado en el sistema: cuando alguien de la clínica agenda, reagenda, anula, emite una receta o carga un resultado, el tutor recibe la notificación en ese momento. No hay que redactar el mensaje, apretar un botón ni acordarse. Lo único que la clínica configura, una sola vez, son los días de anticipación de los recordatorios automáticos —pueden ser varios, por ejemplo 7, 3 y 1 día antes— y la hora del día en que salen.
No, y es una decisión deliberada que protege a tu equipo. La notificación informa que el resultado o el informe ya está disponible y dónde verlo, en la ficha del paciente dentro de la app, pero nunca entrega el resultado ni un diagnóstico: eso lo conversa el médico veterinario. El aviso es informativo y de una sola vía; si el tutor necesita preguntar, para eso está el chat institucional.
Sí, y por un canal que es tuyo. El chat institucional deja que tu equipo escriba desde WireVet y el tutor responda desde la app, sin mensajería externa y sin que nadie entregue su número personal. Los mensajes llegan como notificación push a todos los dispositivos donde el tutor tenga la app —teléfono y tablet— y se reflejan en el reloj emparejado. Se pueden adjuntar fotos, por ejemplo de cómo amaneció un paciente hospitalizado. La conversación queda en la base de datos de tu clínica, alojada en Chile, conforme a la Ley 21.719. No es canal de urgencias: esas siguen entrando por teléfono.
La notificación push llega al teléfono y no depende del correo, así que sirve para los muchos tutores que no tienen mail registrado o no lo revisan. Además, cada aviso queda guardado en una bandeja dentro de la app: si el teléfono estaba apagado o el tutor borró la notificación, lo encuentra igual cuando entra.
Sí. Armas la campaña —vacunación, esterilización, desparasitación, control del paciente senior, limpieza dental, peluquería de temporada— y eliges a qué grupo de tutores le llega. Sale como notificación push al teléfono y queda además como mensaje en el chat de cada tutor contigo, así que la puede leer después. Y reserva la hora en la misma app, sin pasar por tu mesón.
Ya está publicada y es gratis en las dos tiendas: App Store para iPhone, iPad y Mac con Apple silicon (apps.apple.com/app/id6803193309) y Google Play para Android (play.google.com/store/apps/details?id=cl.wirelan.wirevettutores). Buscan tu clínica en el mapa y se registran con el correo que ya te dieron.
En App Store, en 38 países de América, entre ellos Chile: Anguila, Antigua y Barbuda, Argentina, Bahamas, Barbados, Belice, Bermuda, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Dominica, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, Granada, Guatemala, Guyana, Honduras, Islas Caimán, Islas Turcas y Caicos, Islas Vírgenes Británicas, Jamaica, México, Montserrat, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía, Surinam, Trinidad y Tobago, Uruguay y Venezuela. En Google Play está disponible en Chile, Estados Unidos y los países de Latinoamérica. Todavía no está publicada en Europa, Canadá, Asia, Oceanía ni África.
No. La app es gratuita para los tutores de las clínicas de la red WireVet: la descargan, eligen tu clínica y se registran sin costo. Para ti tampoco es un producto aparte, es una capacidad de tu sistema.
En español. La versión en inglés está anunciada dentro de la app como próximamente. El formato de fecha y las unidades sí los configura cada tutor, así que la app se adapta al país donde esté tu clínica.
Sí: iPhone, iPad y Mac con Apple silicon, con la misma cuenta y los mismos datos en todos ellos, y Android desde Google Play con esa misma cuenta. Tus avisos llegan a todos los dispositivos del tutor, no solo al teléfono.
Funciona con las clínicas que usan el software veterinario WireVet, porque la app lee directamente su sistema: no es un catálogo aparte que haya que mantener a mano. Si tu clínica todavía no está en la red, se habilita junto con el sistema.
Cinco, y cada uno respeta cómo trabaja ese servicio en tu clínica: consulta ambulatoria por especialidad, con la disponibilidad real del profesional; carnet y vacunación; peluquería multi-servicio, donde la app suma los minutos de cada servicio y busca la duración total; hotelería y daycare, con rango de fechas y espacios con cupo real; y solicitud de exámenes de laboratorio e imagenología con la orden médica adjunta. Tú habilitas los que ofreces y apagas el resto.
Sí. Los pagos se procesan por pasarelas seguras como Transbank; cobras el abono o el total según tu política. Los datos de tarjeta se ingresan únicamente en la página segura del banco, nunca dentro de la app —tu clínica no los ve ni los guarda— y la hora se confirma sola al completarse el pago.
El ingreso es sin contraseña: correo más un código de 6 dígitos que caduca, así que no hay clave que recordar, reutilizar ni filtrar. El tutor puede bloquear la app con Face ID o PIN, su identificador llega enmascarado en pantalla y puede eliminar su cuenta desde la propia app, con un plazo en que la eliminación todavía es reversible. Al primer ingreso acepta de forma explícita los Términos y la Política de Privacidad, conforme a la Ley 21.719: el consentimiento queda registrado por el sistema.
Es una capacidad del sistema WireVet, no un desarrollo aparte. Nos escribes y te acompañamos a habilitarla con tus servicios, tus precios, tus políticas y tus medios de pago; desde ahí en adelante refleja sola lo que tu equipo registra todos los días.
WireVet Tutores se habilita con tus servicios, tus precios, tus políticas y tus medios de pago. Tus tutores la descargan gratis en App Store y en Google Play, en Chile y toda América.
🌎 Gratis · Chile y toda América · iPhone, iPad y Mac con Apple silicon · Android
WireVet Tutores no reemplaza la atención veterinaria profesional. La información clínica que ves la registra tu clínica; ante cualquier urgencia, contáctala directamente.