Ley 21.645 y teletrabajo por cuidados en la clínica veterinaria

Recepción de una clínica veterinaria con personal administrativo atendiendo el mesón

«En una veterinaria no se puede teletrabajar» dejó de ser una respuesta válida. La Ley 21.645 dio a quienes cuidan de niños menores de 14 años o de personas dependientes el derecho a pedir trabajo a distancia, y en marzo de 2026 la Dirección del Trabajo precisó que el empleador que rechaza esa solicitud debe acreditarlo caso a caso, con fundamentos reales.

Qué establece la Ley 21.645

Publicada el 29 de diciembre de 2023 y vigente desde el 29 de enero de 2024, la ley modificó el Código del Trabajo en materia de conciliación de la vida personal, familiar y laboral. Su eje es el derecho de ciertas personas trabajadoras a solicitar trabajo a distancia o teletrabajo, total o parcial, cuando tengan a su cuidado:

  • Niñas o niños menores de 14 años.
  • Adolescentes menores de 18 años con discapacidad.
  • Personas con discapacidad o en situación de dependencia moderada o severa, sin importar su edad.

El requisito es que ese cuidado no sea remunerado. Quedan excluidas las personas con poder de representación del empleador —gerentes, apoderados—, y la ley incluye además preferencia en la fecha de vacaciones durante el período escolar y la posibilidad de acordar modificaciones transitorias de jornada o turnos.

Los plazos que hay que tener anotados

Aquí es donde se producen la mayoría de los incumplimientos en clínicas pequeñas, simplemente porque la solicitud queda en el mesón o en un WhatsApp:

  • 15 días tiene el empleador para responder por escrito una solicitud de trabajo a distancia o teletrabajo.
  • 10 días para responder una propuesta de modificación transitoria de jornada o turnos, que el trabajador debe presentar con al menos 30 días de anticipación.
  • Si se acepta, el acuerdo se formaliza mediante anexo al contrato de trabajo, detallando días, horarios y lugar desde donde se prestarán los servicios.

La novedad de 2026: el rechazo debe probarse

El Ordinario N° 228/2026 de la Dirección del Trabajo, de 18 de marzo de 2026, fijó el criterio que más afecta a los empleadores: al rechazar una solicitud, no basta con invocar de manera genérica que «la naturaleza de las funciones no lo permite». Hay que acreditarlo de forma efectiva y fundada, con circunstancias concretas del cargo, y la evaluación debe ser individual: una política uniforme para toda la empresa no sirve como respaldo.

Traducido a la realidad de una clínica: rechazar la solicitud de la contadora o de quien gestiona la agenda telefónica «porque acá todos trabajan presencial» es exactamente lo que el dictamen descarta. Las consecuencias van desde fiscalizaciones y multas de la Dirección del Trabajo hasta demandas por despido indirecto, un riesgo del que ya hablamos al revisar la Ley Karin y la Ley de 40 horas.

Qué funciones sí son teletrabajables en una veterinaria

El ejercicio serio consiste en analizar cargo por cargo, no la clínica como bloque. En la práctica:

  • No teletrabajables: atención clínica presencial, cirugía, hospitalización, toma de muestras, peluquería y recepción física de pacientes.
  • Total o parcialmente teletrabajables: contabilidad y facturación, remuneraciones, cobranzas, compras e inventario, marketing y redes sociales, agendamiento telefónico y confirmación de horas, redacción de informes y teleradiología, y las consultas de telemedicina de seguimiento.

La ley permite además la modalidad mixta: parte de la jornada diaria o parte de la semana a distancia. Para muchos cargos administrativos de clínica, dos días remotos resuelven el problema del cuidado sin desarmar la operación.

Cómo dejarlo ordenado antes de que llegue la primera solicitud

  • Un canal formal de recepción de solicitudes, con fecha de ingreso registrada: el plazo de 15 días corre desde ahí.
  • Una matriz de cargos que describa qué tareas de cada puesto requieren presencia física y por qué. Ese documento es la prueba que exige el Ordinario 228/2026.
  • Anexo de contrato con días, horarios, lugar de trabajo y forma de control, más el respeto al derecho a desconexión propio del trabajo a distancia.
  • Obligaciones de seguridad y salud: informar riesgos del puesto remoto y registrar la entrega de elementos de trabajo, en línea con la prevención de riesgos laborales.
  • Resguardo de datos: si se trabaja fuera de la clínica con fichas de pacientes y datos de tutores, aplican las exigencias de la Ley 21.719.

El rol del software en que esto sea viable

Que una función pueda ejecutarse a distancia depende, en buena medida, de si el sistema de la clínica lo permite. Con un sistema en la nube como Wirevet, la agenda, la ficha clínica, la facturación y los informes se trabajan desde cualquier lugar con perfiles y permisos por usuario, de modo que quien está en casa ve solo lo que su rol requiere y toda acción queda registrada. Eso convierte la evaluación del teletrabajo en una decisión de organización y no en una limitación técnica, y de paso entrega la trazabilidad que cualquier fiscalización agradece. Si quieres ver cómo se configuran esos perfiles, agenda una demo o revisa los planes disponibles.

Preguntas frecuentes

¿Una clínica veterinaria puede rechazar una solicitud de teletrabajo?

Sí, pero debe fundamentarlo. Según el Ordinario N° 228/2026 de la Dirección del Trabajo, hay que acreditar de manera efectiva y con circunstancias concretas del cargo que la naturaleza de las funciones impide el trabajo a distancia, evaluando caso a caso y no con una política general.

¿Qué plazo tiene el empleador para responder?

Quince días desde que recibe la solicitud de trabajo a distancia o teletrabajo. Para las propuestas de modificación transitoria de jornada o turnos, el plazo de respuesta es de diez días y la propuesta debe presentarse con al menos treinta días de anticipación.

¿Quiénes pueden pedir teletrabajo por cuidados?

Las personas trabajadoras que tengan a su cuidado no remunerado a menores de 14 años, a adolescentes menores de 18 con discapacidad, o a personas con discapacidad o en situación de dependencia moderada o severa. Se excluye a quienes tienen poder de representación del empleador.

¿Qué cargos de una veterinaria pueden trabajar a distancia?

Contabilidad, remuneraciones, cobranzas, compras, marketing, agendamiento telefónico, informes y telemedicina de seguimiento admiten modalidad remota total o parcial. Con un sistema en la nube como Wirevet, la agenda y la ficha clínica se operan desde fuera de la clínica con permisos por perfil y registro de cada acción.

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