Ojo seco en perros (KCS): síntomas, test de Schirmer y tratamiento

La queratoconjuntivitis seca —conocida popularmente como "ojo seco"— es una de las patologías oculares más frecuentes en la clínica de pequeños animales. Detectarla a tiempo evita úlceras dolorosas y, en los casos más graves, la pérdida de visión. Aquí te explicamos cómo reconocerla, cómo se diagnostica y qué opciones de tratamiento existen.
Qué es la queratoconjuntivitis seca (KCS)
El ojo seco es una alteración de la película lagrimal que puede deberse a un déficit en la cantidad de lágrima producida (la forma más común) o en su calidad. Sin lágrima suficiente, la córnea y la conjuntiva quedan sin lubricación ni protección, se inflaman de forma crónica y el ojo pierde su transparencia. Según su origen se distinguen presentaciones cuantitativas, cualitativas y mixtas.
La causa más frecuente en perros es de origen inmunomediado: el propio sistema inmune ataca las glándulas lagrimales. También puede aparecer tras ciertas infecciones (moquillo), por fármacos, hipotiroidismo, cirugías o traumatismos.
Síntomas que debes vigilar
El ojo seco suele confundirse con una conjuntivitis común, pero tiende a ser persistente y a repetirse pese a los tratamientos. Los signos más habituales son:
- Legañas espesas y adherentes de color blanco, amarillo o verdoso, que reaparecen a diario.
- Enrojecimiento ocular mantenido y aspecto irritado de la conjuntiva.
- Ojo apagado o turbio, con pérdida del brillo natural de la córnea.
- Molestias evidentes: el perro entrecierra el ojo (blefaroespasmo), parpadea mucho y se frota la cara con las patas o contra los muebles.
- En casos avanzados, pigmentación oscura de la córnea y úlceras corneales dolorosas.
Algunas razas están predispuestas: Bulldog Inglés, Shih Tzu, Cocker Spaniel, West Highland White Terrier, Pug y Lhasa Apso, entre otras. En estos perros conviene extremar la vigilancia.
El test de Schirmer: la clave del diagnóstico
El diagnóstico definitivo solo es posible mediante el test de Schirmer, una prueba sencilla, rápida e indolora que mide cuánta lágrima produce el ojo. El veterinario coloca una tira de papel milimetrado especial en el saco conjuntival inferior durante un minuto y mide cuántos milímetros se humedecen.
- 20–25 mm/minuto: producción lagrimal normal en el perro.
- 10–15 mm/minuto: zona dudosa o KCS incipiente, requiere seguimiento.
- Menos de 10 mm/minuto: compatible con queratoconjuntivitis seca; por debajo de 5 mm se considera grave.
El diagnóstico suele completarse con tinción de fluoresceína para descartar úlceras corneales asociadas. Registrar cada valor de Schirmer en la ficha permite ver la evolución del cuadro a lo largo del tiempo, algo esencial en una enfermedad crónica.
Tratamiento y manejo a largo plazo
El ojo seco inmunomediado no se "cura", pero se controla muy bien cuando se trata a tiempo y con constancia. El pilar del tratamiento es estimular la producción de lágrima con ciclosporina A (o tacrolimus) en colirio, acompañada de lágrimas artificiales para lubricar mientras el fármaco hace efecto. Si hay infección secundaria se añaden antibióticos tópicos, y en casos muy avanzados que no responden puede plantearse la cirugía de transposición del conducto parotídeo.
- Constancia: el tratamiento suele ser de por vida; suspenderlo hace que el cuadro recaiga.
- Controles periódicos: repetir el test de Schirmer permite ajustar la dosis según la respuesta.
- Higiene ocular diaria del tutor en casa, retirando legañas con suero fisiológico.
Como el éxito depende de la adherencia del tutor, los recordatorios automáticos de controles y las alertas de tratamiento resultan clave. En Wirevet puedes dejar programado el control de Schirmer siguiente y que el sistema avise al tutor por WhatsApp o correo, reduciendo los abandonos que llevan a recaídas. Si te interesa el manejo de otras patologías oculares, revisa también nuestros artículos sobre conjuntivitis y úlcera corneal.
Preguntas frecuentes
¿El ojo seco en perros tiene cura?
La forma más común es inmunomediada y no se cura del todo, pero se controla muy bien con tratamiento constante a base de ciclosporina y lágrimas artificiales. Detectarla temprano y mantener el tratamiento evita úlceras y la pérdida de visión.
¿Cómo diferencio el ojo seco de una conjuntivitis normal?
El ojo seco produce legañas espesas y recurrentes, enrojecimiento persistente y un ojo apagado que no mejora con los tratamientos habituales. La única forma de confirmarlo es el test de Schirmer, que mide la producción de lágrima; conviene consultarlo con tu veterinario.
¿Duele el test de Schirmer?
No. Es una prueba rápida e indolora: se coloca una tira de papel especial en el borde del ojo durante un minuto para medir cuánta lágrima produce. Un resultado por debajo de 10 mm por minuto es compatible con queratoconjuntivitis seca.
¿Cada cuánto debo llevar a mi perro a control si tiene ojo seco?
Al inicio los controles son más frecuentes para ajustar la dosis y luego se espacian según la respuesta. Programar recordatorios de estos controles —algo que Wirevet automatiza— ayuda a no abandonar el tratamiento y a evitar recaídas.
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