Uñas de perros y gatos: corte seguro y uña encarnada

Corte de uñas a un perro durante una sesión de cuidado en la clínica veterinaria

Es una de las consultas que más se posterga y una de las que más dolor evitable produce. Las uñas de perros y gatos no son un detalle de peluquería: cuando crecen de más cambian la forma de pisar, desvían los dedos y, en el peor caso, se clavan en la almohadilla e infectan la pata.

Por qué una uña larga duele

La uña sana toca apenas el suelo cuando el animal está de pie. Si sobrepasa la almohadilla, el dedo se ve obligado a rotar en cada paso: el peso se reparte mal, las articulaciones de los dedos trabajan forzadas y el animal empieza a caminar distinto, muchas veces sin que nadie lo note. En perros mayores, ese cambio de apoyo se suma a la artrosis y explica resbalones en pisos lisos que los tutores atribuyen solo a la edad.

  • Señal fácil: si escuchas el "tac-tac" de las uñas cuando el perro camina en cerámica o flotante, están largas.
  • Prueba visual: con la pata apoyada, las uñas no deberían empujar los dedos hacia arriba ni apoyarse antes que la almohadilla.
  • Riesgo mecánico: una uña larga se engancha en alfombras, rejillas o mantas y se arranca de raíz. Es una de las urgencias por dolor agudo más frecuentes en pacientes chicos.

El espolón, el dedo que todos olvidan

El espolón es ese quinto dedo que queda más arriba, en la cara interna de la pata, y que en la mayoría de los perros no toca el suelo. Como nunca se desgasta con el roce, sigue creciendo en curva hasta que se enrolla sobre sí mismo y se clava en la piel. Es el lugar donde más veces se encuentra una uña encarnada, y también el que peor se revisa porque queda escondido bajo el pelo, sobre todo en razas de manto largo.

Uña encarnada: cuándo dejar de esperar

Cuando la punta perfora la almohadilla o la piel, se abre una puerta de entrada para bacterias y hongos. El cuadro empieza silencioso y avanza rápido. Consulta si ves alguno de estos signos:

  • Lamido insistente de una sola pata o de un dedo en particular.
  • Cojera que aparece y desaparece, o rechazo a que le toquen la pata.
  • Enrojecimiento, hinchazón, secreción o mal olor alrededor de la base de la uña.
  • Sangrado, uña partida, torcida o de color distinto al resto.

El tratamiento en clínica suele incluir retirar la porción clavada, limpiar la herida, controlar el dolor y, según el caso, antibióticos. Si el animal está muy sensible, el procedimiento puede requerir sedación: forzar una pata inflamada solo garantiza que el paciente asocie la clínica con dolor, algo que las consultas de bajo estrés buscan justamente evitar.

Cómo cortarlas en casa sin sustos

Dentro de la uña corre la pulpa, un tejido con vasos y nervios. En uñas claras se ve como una zona rosada; en uñas negras no se ve, y ahí está el problema. La regla práctica es cortar de a poco: varios cortes pequeños desde la punta, revisando el corte transversal. Cuando aparece un punto oscuro o húmedo en el centro, estás llegando a la pulpa y hay que detenerse.

  • Herramienta correcta: alicate tipo guillotina o tijera curva para perros; para gatos y cachorros, cortaúñas chico. Nada de cortaúñas humano en uñas gruesas: aplasta y astilla.
  • Ten a mano un hemostático (lápiz o polvo). Si hay sangrado, se aplica con presión unos segundos; no uses harina ni remedios caseros en heridas abiertas.
  • Una pata por sesión es mejor que una pelea. Premio inmediato después de cada dedo y termina antes de que se incomode.
  • Frecuencia orientativa: cada 3 a 6 semanas en perros de vida urbana; más seguido en perros que caminan poco, en cachorros y en pacientes geriátricos. Revisa siempre el espolón.

Aprovecha el mismo momento para mirar las almohadillas: grietas, cuerpos extraños o espigas entre los dedos aparecen justo cuando empieza la primavera.

Los gatos también, y sin desungular

El gato afila sus uñas en el rascador, pero eso no reemplaza el corte, sobre todo en gatos de interior, de edad avanzada o con sobrepeso, que dejan de estirarse lo suficiente. En ellos la uña crece en espiral y termina clavándose en la almohadilla. Basta recortar la punta transparente, sin acercarse a la zona rosada. La onicectomía —extirpar la falange para eliminar la uña— es una mutilación con consecuencias de dolor crónico y no tiene justificación estética, en la misma línea que otras mutilaciones prohibidas en Chile.

Cuando la uña es un síntoma, no un descuido

Si varias uñas se quiebran, se deforman o se caen sin trauma, el problema ya no es el corte. Enfermedades inmunomediadas del lecho ungueal, infecciones por hongos, alteraciones endocrinas como el hipotiroidismo y, con menor frecuencia, tumores del dedo, se manifiestan primero en las uñas. En esos casos corresponde examen, citología o biopsia, no otro corte.

Qué puede hacer la clínica con esto

El corte de uñas es la puerta de entrada perfecta para la medicina preventiva: es barato, frecuente y permite revisar patas, piel y peso sin que el tutor sienta que le están vendiendo algo. Una clínica que registra cada sesión —con foto de entrada y salida y una nota del estado de las patas— genera historia clínica útil y detecta problemas antes. En Wirevet ese registro vive en la ficha del paciente junto al módulo de peluquería, y el recordatorio automático del próximo corte convierte una visita suelta en un control periódico.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto hay que cortarle las uñas a un perro?

Como referencia, cada 3 a 6 semanas en perros que caminan principalmente en superficies blandas o dentro de la casa. La mejor guía no es el calendario sino el sonido: si escuchas las uñas golpear el piso duro al caminar, ya están largas.

¿Qué hago si le corté la uña y sangra?

Aplica polvo o lápiz hemostático con presión firme durante unos segundos y mantén al animal tranquilo hasta que coagule. Si el sangrado no se detiene en unos minutos, la uña quedó partida o hay mucho dolor, consulta en la clínica el mismo día.

¿Cómo sé dónde cortar si la uña es negra?

No se ve la pulpa, así que se corta de a poco desde la punta y se revisa la superficie del corte: cuando aparece un punto central oscuro o húmedo, hay que detenerse. Ante la duda, es preferible quedarse largo y repetir en una semana.

¿Puedo pedir hora solo para corte de uñas?

Sí, la mayoría de las clínicas lo atiende como procedimiento breve y es una buena instancia para revisar patas y piel. Si tu veterinaria usa reserva de horas en línea, puedes agendarlo directamente y dejar programado el recordatorio del siguiente control.

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