Anticuerpos monoclonales para el dolor por artrosis en mascotas

Perro senior con artrosis descansando junto a su médico veterinario

Durante años el dolor crónico por artrosis en perros y gatos se manejó casi exclusivamente con antiinflamatorios no esteroidales, que no todos los pacientes toleran bien. Los anticuerpos monoclonales dirigidos contra el factor de crecimiento nervioso (NGF) cambiaron ese panorama: una inyección mensual en la clínica que ayuda a controlar el dolor. Te contamos cómo funcionan, qué dice la evidencia y qué conviene vigilar.

Qué son y cómo actúan

Los anticuerpos monoclonales son proteínas diseñadas para unirse a un blanco muy específico. En el caso de la artrosis, ese blanco es el factor de crecimiento nervioso (NGF), una molécula que se eleva en las articulaciones con artrosis y sensibiliza los receptores del dolor. Al bloquear el NGF, el anticuerpo reduce la señal dolorosa sin actuar sobre las prostaglandinas, como hacen los AINE.

Hoy existen dos productos «especie-específicos», es decir, fabricados para parecerse a los anticuerpos propios de cada especie y disminuir el riesgo de rechazo:

  • Bedinvetmab (Librela): para perros. Autorizado en Europa en 2020 y en Estados Unidos en 2023. En Chile cuenta con registro SAG.
  • Frunevetmab (Solensia): para gatos. Autorizado en Europa en 2021 y en Estados Unidos en 2022, y disponible en Chile.

Ambos se administran por vía subcutánea una vez al mes en la clínica, en dosis ajustada al peso.

Qué pacientes pueden beneficiarse

Están pensados para el dolor asociado a la artrosis, una enfermedad muy subdiagnosticada, especialmente en gatos, que rara vez cojean y suelen mostrar el dolor dejando de saltar, usando menos la caja de arena o acicalándose menos. Pueden ser una opción interesante en:

  • Pacientes senior con enfermedad renal o hepática, en los que el uso prolongado de AINE preocupa.
  • Perros y gatos que no toleran los antiinflamatorios por problemas gastrointestinales.
  • Tutores a los que les cuesta dar medicamentos orales diarios, sobre todo a gatos.

En perros, un ensayo clínico aleatorizado publicado en 2025 comparó bedinvetmab con meloxicam para el manejo de la artrosis, sumando evidencia sobre su uso como alternativa a los AINE. Aun así, el anticuerpo trata el dolor, no la enfermedad: el control de peso, el ejercicio adecuado y la fisioterapia siguen siendo pilares del tratamiento, como detallamos en nuestra guía de artrosis en perros y gatos.

Seguridad: qué ha dicho la FDA y qué vigilar

En diciembre de 2024 la FDA publicó una carta dirigida a los médicos veterinarios con el análisis de los eventos adversos reportados en perros tratados con Librela. Entre los signos descritos figuran ataxia, convulsiones y otros signos neurológicos, poliuria y polidipsia; en la mayoría de los reportes los signos aparecieron durante la primera semana tras la inyección, y en algunos casos el desenlace fue la muerte o la eutanasia. A raíz de esa revisión se actualizó la etiqueta del producto en Estados Unidos. Un reporte de eventos adversos no demuestra por sí solo que el fármaco los causó, pero sí justifica un uso informado.

  • Selección del paciente: no se recomiendan en animales reproductores, gestantes o en lactancia, y Librela no está indicado en perros menores de 12 meses. Hay que revisar la ficha técnica vigente de cada producto.
  • Consentimiento informado: explicar al tutor los beneficios esperados y los posibles efectos adversos antes de la primera dosis.
  • Seguimiento: pedir al tutor que informe cualquier cambio neurológico, en la marcha o en la sed durante los días siguientes.
  • Notificar: en Chile, los eventos adversos a medicamentos veterinarios deben reportarse al SAG, como explicamos en farmacovigilancia veterinaria.

Cómo medir si el tratamiento funciona

La respuesta se evalúa con el tutor, que es quien ve al animal a diario. Las escalas de dolor validadas y los cuestionarios de movilidad permiten comparar antes y después de cada dosis de forma objetiva, en lugar de quedarse con un «lo veo mejor». Si después de dos o tres aplicaciones no hay mejoría, conviene replantear el plan.

El rol del software en un tratamiento mensual

Un tratamiento que depende de una visita cada cuatro semanas funciona solo si el paciente vuelve a tiempo. Con Wirevet puedes registrar cada aplicación con lote y dosis en la ficha clínica, adjuntar el consentimiento, anotar el puntaje de dolor de cada control y programar la siguiente cita con recordatorios automáticos al tutor. Así el historial queda trazable si aparece un evento adverso y hay que notificarlo. Es una herramienta especialmente útil para el paciente senior, que suele acumular varios tratamientos crónicos.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto se aplica Librela o Solensia?

Ambos se administran una vez al mes mediante una inyección subcutánea en la clínica veterinaria, con una dosis calculada según el peso del animal.

¿Los anticuerpos monoclonales curan la artrosis?

No. Bloquean el factor de crecimiento nervioso para reducir el dolor, pero no revierten el daño articular; por eso se combinan con control de peso, ejercicio adecuado y, cuando corresponde, fisioterapia.

¿Se pueden usar junto con antiinflamatorios?

La decisión depende de cada paciente y de la ficha técnica vigente del producto. Es algo que debe definir el médico veterinario tras evaluar la función renal, hepática y el resto de los medicamentos que recibe la mascota.

¿Qué hago si mi perro presenta síntomas raros después de la inyección?

Contacta de inmediato a tu clínica si notas descoordinación, convulsiones, debilidad o mucha más sed de lo habitual. En Wirevet el equipo puede registrar el evento en la ficha junto con el lote aplicado, lo que facilita notificarlo al SAG.

Tratamientos mensuales bajo control

Registra dosis y lotes, adjunta consentimientos y agenda cada aplicación con recordatorio automático al tutor.

Volver al blog