Tumor venéreo transmisible (TVT) en perros: qué es y cómo se trata

Médico veterinario examinando a un perro mestizo sobre la mesa de consulta durante una revisión clínica

Es uno de los pocos cánceres del mundo que se contagia de un individuo a otro. El tumor venéreo transmisible canino —TVT o tumor de Sticker— no se hereda ni se produce por un virus: son las propias células tumorales las que pasan de un perro a otro al aparearse, lamerse o morderse. Y en poblaciones con perros deambulantes y sin esterilizar, como todavía ocurre en varias comunas de Chile, sigue apareciendo en la consulta.

Qué es el TVT y cómo se transmite

El TVT es una neoplasia de células redondas exclusiva de los cánidos. Su particularidad es que el agente infeccioso es la célula tumoral misma: se implanta en la mucosa del perro receptor cuando existe contacto directo con un tumor de otro animal. Las mucosas genitales lesionadas durante la monta son la vía clásica, pero también se transmite al lamer, olfatear, rascar o morder zonas afectadas.

  • Sin predisposición de raza: afecta a cualquier perro con acceso a la calle y contacto con otros animales.
  • Sin predisposición de sexo: machos y hembras enteros sexualmente activos son los más expuestos.
  • Mayor prevalencia en zonas templadas, tropicales y subtropicales donde hay grandes poblaciones de perros deambulantes sin esterilizar.
  • No se contagia a humanos ni a gatos: es un tumor específico de los cánidos.

Signos que debe reconocer el tutor

La presentación genital es la más frecuente y suele ser evidente: masas rojizas, friables, con aspecto de coliflor, que sangran con facilidad. Muchos tutores consultan porque ven goteo de sangre por el prepucio o la vulva y lo confunden con celo, infección urinaria o una herida.

  • En el macho: secreción serosanguinolenta por el prepucio, lamido persistente, masa visible en el pene.
  • En la hembra: sangrado vulvar fuera del celo, masa que asoma por la vulva, dificultad para orinar.
  • Formas extragenitales: aunque menos comunes, el TVT puede asentarse en cavidad nasal, boca, ojos, piel o zona perianal. En la localización nasal el signo más reportado es la epistaxis (sangrado) de una sola fosa, junto a estornudos, deformación facial o aumento de los linfonodos regionales.

Estas formas extragenitales son las que más retrasan el diagnóstico, porque se confunden con cuerpos extraños, tumores nasales de otro tipo o problemas dentales. Un sangrado nasal unilateral persistente siempre merece estudio: revisa también nuestra guía sobre triaje de urgencias veterinarias para priorizar estos casos.

Diagnóstico: la citología es la clave

El diagnóstico definitivo se apoya en el examen físico y, sobre todo, en la citología, que puede tomarse por impronta, hisopado o punción con aguja fina. Es un examen rápido, económico y muy característico: se observan células redondas a poliédricas, con citoplasma que presenta vacuolas típicas, núcleo redondo hipercromático con nucléolo evidente y figuras mitóticas frecuentes.

Esa combinación —lesión friable en mucosa genital más citología compatible— suele bastar para iniciar tratamiento sin esperar una biopsia. Tener el resultado del laboratorio pegado a la ficha del paciente acelera la decisión: así funciona el módulo clínico de Wirevet, donde el informe queda adjunto a la consulta y disponible en el control siguiente.

Tratamiento: quimioterapia con vincristina

El tratamiento de elección es el sulfato de vincristina por vía intravenosa, en sesiones semanales, ajustado por peso o superficie corporal según protocolo, y mantenido hasta la remisión completa de la masa más las aplicaciones de refuerzo que indique el clínico. La literatura reporta tasas de remisión del orden del 90 al 95% de los casos, incluso en tumores grandes o de larga evolución.

  • La cirugía sola no es la primera opción: las series publicadas describen recidivas en un rango amplio, de aproximadamente 20% a 60%, por siembra de células tumorales durante la resección.
  • Requiere monitoreo: antes de cada sesión conviene un hemograma, porque la vincristina puede causar neutropenia; también se vigilan vómitos y la extravasación en el sitio de punción, que es dolorosa.
  • La adherencia lo es todo: abandonar el protocolo a mitad de camino es la causa más común de recaída. Programar las sesiones y recordarlas al tutor cambia el resultado.

Por eso este cuadro se maneja mejor con la agenda y los recordatorios automatizados: cada sesión queda calendarizada y el tutor recibe el aviso, como explicamos en recordatorios automáticos para reducir inasistencias.

Prevención: esterilización y control poblacional

No existe vacuna contra el TVT. La prevención pasa por evitar el contacto sexual y directo con perros de estado sanitario desconocido, y por reducir la población de perros deambulantes sin esterilizar. La esterilización disminuye la monta libre y, con ella, la vía principal de contagio: lo revisamos en detalle en esterilización de perros y gatos en Chile y en los convenios municipales de esterilización a los que puede postular tu clínica.

Para el equipo clínico, además, cada caso confirmado es un dato epidemiológico: registrar diagnóstico, sector y evolución permite detectar focos y coordinar campañas con el municipio.

Preguntas frecuentes

¿El tumor venéreo transmisible se contagia a las personas?

No. El TVT es una neoplasia específica de los cánidos y no se transmite a humanos ni a gatos. El contagio ocurre solo entre perros, por contacto directo de las células tumorales con mucosas o piel lesionada.

¿El TVT tiene cura?

Sí, en la gran mayoría de los casos. Con quimioterapia semanal a base de vincristina se reportan remisiones completas cercanas al 90-95%, incluso en tumores extensos. La clave es completar el protocolo indicado y no suspenderlo apenas desaparece la masa visible.

¿Cómo se diagnostica el TVT en la clínica?

Con examen físico y citología de la lesión, obtenida por impronta, hisopado o punción con aguja fina. Las células redondas con citoplasma vacuolado son muy características. En Wirevet el informe del laboratorio queda adjunto a la ficha del paciente, disponible en cada control.

¿Esterilizar a mi perro lo protege del TVT?

Reduce mucho el riesgo, porque elimina la monta y disminuye la conducta de vagabundeo y peleas, que son las vías principales de contagio. No lo elimina del todo: el contacto directo al lamer u olfatear lesiones de otro perro también puede transmitirlo.

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