Control de asistencia en tu clínica veterinaria: qué exige hoy la Dirección del Trabajo

Equipo de una clínica veterinaria conversando junto al mesón de recepción durante el cambio de turno

En muchas clínicas veterinarias el control de asistencia sigue siendo un cuaderno en la recepción, una planilla compartida o un grupo de WhatsApp donde el equipo avisa que llegó. Con la jornada de 42 horas ya vigente y las reglas de la Dirección del Trabajo sobre sistemas electrónicos, esa informalidad dejó de ser un detalle administrativo: es exposición a multas y a diferencias de horas extra difíciles de defender.

Qué cambió y por qué importa ahora

La Ley 21.561, conocida como la ley de 40 horas, estableció una rebaja gradual de la jornada: de 45 a 44 horas semanales el 26 de abril de 2024, a 42 horas el 26 de abril de 2026 y a 40 horas el 26 de abril de 2028. Desde abril de este año, entonces, todo lo que exceda las 42 horas semanales es sobretiempo y debe pagarse como hora extraordinaria, sin que la reducción pueda traducirse en una baja de remuneraciones.

Para una clínica veterinaria eso golpea justo donde más duele: turnos partidos, urgencias nocturnas, cirugías que se alargan y personal que se queda "un ratito más" para cerrar la ficha del último paciente. Sin un registro confiable, ese "ratito" no se paga o se paga por estimación, y en una fiscalización el registro es la prueba.

La Resolución Exenta 38 de la Dirección del Trabajo

Si tu clínica decide llevar el control de asistencia con un sistema electrónico —una app, un reloj biométrico, una plataforma web—, ese sistema debe estar expresamente autorizado por la Dirección del Trabajo. Esa es la lógica de la Resolución Exenta N° 38, dictada en 2024, que fijó los requisitos y el procedimiento de autorización de estos sistemas. Los puntos que más se olvidan en la práctica:

  • Autorización vigente: las autorizaciones tienen una duración acotada —del orden de dos años—, así que hay que hacerle seguimiento y renovarla a tiempo. Un sistema con autorización vencida es, en los hechos, un registro sin validez.
  • Mecanismo principal y secundario: el empleador debe declarar cuál usará como principal y cuál como respaldo, y al menos uno de ellos no puede exigir datos biométricos ni otros datos sensibles del trabajador.
  • Biometría con consentimiento: huella, rostro u otro dato biométrico requiere consentimiento informado del trabajador y cumplir la normativa de datos personales.
  • Marcaje móvil sin bloqueo por ubicación: las marcas hechas desde aplicaciones móviles no pueden restringirse según la geolocalización del trabajador.
  • Trazabilidad y respaldo: los registros deben ser íntegros, conservables y exportables, y el trabajador debe poder acceder a los suyos.

El libro de asistencia en papel sigue existiendo como alternativa, pero cuando hay turnos rotativos, sucursales o personal de urgencia, en la práctica es inmanejable.

Los errores más comunes en clínicas veterinarias

  • Usar una app de RR.HH. sin verificar su autorización. Que sea popular no significa que esté autorizada para tu caso.
  • Registrar solo entrada y salida. Faltan las interrupciones de colación y el detalle del sobretiempo, que es exactamente lo que se discute en un reclamo.
  • Corregir marcas "a mano" sin dejar traza. Toda corrección debe quedar registrada y respaldada; si no, el registro completo pierde credibilidad.
  • Confundir el turno de la agenda clínica con la jornada laboral. Son cosas distintas y deben coincidir; si el software clínico muestra atenciones a las 21:30 y el registro dice que la jornada terminó a las 20:00, esa contradicción se lee sola.
  • Olvidar a quienes emiten boleta. Un profesional a honorarios que cumple horario, usa insumos de la clínica y recibe instrucciones puede terminar siendo calificado como trabajador dependiente. Vale la pena revisarlo antes de que lo revise otro.
  • No archivar el respaldo. Los registros deben poder mostrarse cuando la fiscalización los pida, no reconstruirse a última hora.

Cómo ordenarlo sin gastar una fortuna

Para una clínica pequeña o mediana, un plan realista se ve así:

  • Definir por escrito la jornada de cada cargo y dejarla reflejada en los contratos y anexos, ajustada a las 42 horas.
  • Elegir un sistema de registro autorizado por la DT, y anotar en el calendario la fecha de renovación de esa autorización.
  • Declarar el mecanismo principal y el secundario, y recoger los consentimientos si se usará biometría, en línea con lo que exige la normativa de protección de datos.
  • Revisar mensualmente las horas extra junto con el libro de remuneraciones electrónico, antes de liquidar sueldos y no después.
  • Cruzar la carga real de trabajo con la agenda clínica: si todos los meses sobran horas, el problema no es el reloj, es el diseño de turnos.

Dónde entra el software de gestión clínica

Wirevet no es un sistema de control de asistencia ni reemplaza al software de remuneraciones: esa función la cumple una plataforma autorizada por la Dirección del Trabajo. Lo que sí aporta es la información para dimensionar bien la jornada. Con la agenda y los indicadores de Wirevet puedes ver a qué horas se concentran las atenciones, cuántas consultas resuelve cada profesional, cuánto se extienden realmente los bloques de pabellón y qué días el equipo está sobrepasado. Esa lectura —la misma que usamos al hablar de indicadores de gestión y de costos laborales— permite rediseñar turnos con datos y no con impresiones, y llegar a la conversación sobre horas extra con evidencia sobre la mesa. Al final, cumplir la norma y cuidar al equipo apuntan al mismo lado: un equipo con jornadas razonables atiende mejor, y eso también es bienestar del equipo veterinario.

Preguntas frecuentes

¿Una clínica veterinaria pequeña está obligada a llevar registro de asistencia?

Sí. Todo empleador con trabajadores dependientes debe llevar un registro de asistencia y determinación de horas trabajadas, sin importar el tamaño de la empresa. Puede ser en libro de papel o mediante un sistema electrónico autorizado por la Dirección del Trabajo.

¿Puedo usar cualquier app para marcar entrada y salida?

No. Los sistemas electrónicos de registro y control de asistencia deben contar con autorización expresa de la Dirección del Trabajo, según la Resolución Exenta N° 38. Si el sistema no está autorizado o su autorización venció, los registros pierden validez y la clínica queda expuesta a sanciones.

¿Cuántas horas semanales puede trabajar mi equipo en 2026?

Desde el 26 de abril de 2026 la jornada ordinaria máxima es de 42 horas semanales, en el camino gradual hacia las 40 horas en abril de 2028. Todo lo que exceda ese límite constituye trabajo en sobretiempo y debe pagarse como hora extraordinaria.

¿Wirevet sirve como sistema de control de asistencia?

No: para marcar asistencia se necesita una plataforma autorizada por la Dirección del Trabajo. Wirevet aporta en el paso anterior, mostrando con datos de la agenda y los indicadores clínicos cómo se distribuye realmente la carga de trabajo, para diseñar turnos que calcen con la jornada legal.

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