Psitacosis o “fiebre del loro”: la zoonosis de las aves de compañía que conviene conocer

Catas, loros, cacatúas y periquitos son mascotas cada vez más presentes en hogares chilenos. Junto con el cariño llega una responsabilidad sanitaria poco conocida: la psitacosis, una bacteria que las aves pueden portar sin síntomas y que se transmite a las personas por el aire.
Qué es la psitacosis
La psitacosis, también llamada ornitosis, clamidiosis aviar o “fiebre del loro”, es una enfermedad causada por la bacteria Chlamydia psittaci (antes Chlamydophila psittaci). Afecta sobre todo a psitácidas —loros, catas, cacatúas, periquitos, ninfas— pero también a palomas y otras aves. Es una zoonosis: puede pasar de las aves a las personas.
La situación en Chile
- Es una enfermedad de notificación obligatoria en salud humana, dentro del reglamento sobre enfermedades transmisibles de declaración obligatoria (Decreto 7 de 2019 del Ministerio de Salud).
- En el ámbito animal, la clamidiosis aviar figura en el listado de enfermedades de denuncia obligatoria del SAG.
- En 2024, investigadores de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias de la Universidad de Chile publicaron en la Revista Chilena de Infectología la detección de anticuerpos contra la bacteria en cotorras argentinas (Myiopsitta monachus), especie invasora presente en Santiago. Ya en 2002 se habían descrito anticuerpos en palomas de la capital.
Esto no significa que exista un brote, pero sí que la bacteria circula en aves urbanas y que el contacto con aves de compañía de origen desconocido merece precaución.
Cómo se contagia a las personas
La vía principal es la inhalación de partículas contaminadas: la bacteria se elimina en las heces secas, las secreciones respiratorias y el polvo de las plumas. Limpiar la jaula en seco, barrer restos de fecas o manipular un ave enferma sin protección son las situaciones típicas. También es posible por contacto directo o picotazos, y el riesgo es mayor para criadores, personal de tiendas de mascotas y equipos veterinarios.
En las personas el cuadro va desde algo parecido a una gripe (fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular, tos seca) hasta una neumonía y, en casos graves y poco frecuentes, compromiso de varios órganos. Si alguien que convive con aves presenta un cuadro respiratorio con fiebre, debe contarle al médico que tiene aves: el diagnóstico cambia y el tratamiento antibiótico es específico.
Signos en el ave
Muchas aves son portadoras asintomáticas y eliminan la bacteria de forma intermitente, sobre todo ante estrés: traslados, cambios de jaula, frío o llegada de nuevos ejemplares. Cuando enferman, los signos más comunes son:
- Plumas erizadas, decaimiento y somnolencia.
- Secreción nasal u ocular, conjuntivitis y dificultad respiratoria.
- Heces verdosas o acuosas, uratos de color verde amarillento.
- Pérdida de apetito y de peso.
Diagnóstico y tratamiento veterinario
El diagnóstico lo realiza un médico veterinario con experiencia en aves, combinando examen clínico, pruebas de laboratorio (PCR de hisopados o heces y serología) y, a veces, imagen. El tratamiento se basa en antibióticos del grupo de las tetraciclinas, como la doxiciclina, y es prolongado: los protocolos clásicos hablan de alrededor de 45 días para asegurar la eliminación de la bacteria. Durante ese tiempo el ave debe permanecer aislada y la jaula se limpia con medidas de protección. Si atiendes aves en tu clínica, nuestra guía sobre atención de animales exóticos y la de bioseguridad y aislamiento complementan este tema.
Prevención en casa y en la clínica
- Origen conocido: adquiere aves legales y con respaldo sanitario; evita las capturadas o de venta informal.
- Cuarentena: mantén separada cualquier ave nueva durante al menos 30 días y haz un control veterinario antes de juntarla con otras.
- Limpieza húmeda: humedece la base de la jaula antes de retirar fecas para no levantar polvo, idealmente con mascarilla y guantes, y lávate las manos al terminar.
- Ventilación: no mantengas jaulas en dormitorios ni espacios cerrados con poco recambio de aire.
- No alimentes palomas ni cotorras urbanas cerca de tus aves y evita que compartan comederos.
Para la clínica, el reto es la trazabilidad: saber qué aves llegaron juntas, cuándo se trató a cada una y cuándo toca el control. En Wirevet la ficha clínica registra cualquier especie, y la agenda con recordatorios ayuda a que el tutor no abandone un tratamiento largo a mitad de camino.
Preguntas frecuentes
¿Me puedo contagiar de psitacosis por tener un loro o una cata?
Es posible, aunque no frecuente. El contagio ocurre sobre todo al inhalar polvo de fecas secas o plumas de un ave portadora, por lo que la limpieza húmeda de la jaula, la ventilación y el control veterinario de aves nuevas reducen mucho el riesgo.
¿Cómo sé si mi ave tiene psitacosis?
Muchas aves no muestran síntomas. Cuando enferman suelen verse decaídas, con plumas erizadas, secreción en ojos o nariz y heces verdosas o acuosas; ante esos signos hay que consultar a un veterinario con experiencia en aves para confirmar con pruebas de laboratorio.
¿La psitacosis es de notificación obligatoria en Chile?
Sí. En personas está incluida en el reglamento de enfermedades transmisibles de declaración obligatoria del Ministerio de Salud, y la clamidiosis aviar figura entre las enfermedades de denuncia obligatoria del SAG en animales.
¿Cuánto dura el tratamiento de un ave con psitacosis?
Es largo: los protocolos clásicos con doxiciclina rondan los 45 días y el ave debe mantenerse aislada mientras tanto. Como es fácil olvidar controles, conviene agendarlos con recordatorios automáticos para que el tutor complete el tratamiento.
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