Mutación MDR1 en perros: por qué la ivermectina puede ser peligrosa para collies y pastores

Una dosis que a la mayoría de los perros no les hace nada puede provocar temblores, ceguera transitoria o coma en un collie. La razón es una mutación genética llamada MDR1 (gen ABCB1), frecuente en razas de pastoreo. Conocerla y dejarla registrada en la ficha evita intoxicaciones totalmente prevenibles.
Qué es la mutación MDR1
El gen ABCB1, conocido históricamente como MDR1, codifica la glicoproteína P, una bomba que expulsa ciertos fármacos fuera del cerebro a nivel de la barrera hematoencefálica. La mutación descrita en perros es una deleción de 4 pares de bases que deja la proteína sin función. Sin esa “puerta de salida”, algunos medicamentos se acumulan en el sistema nervioso central y causan toxicidad neurológica.
La sensibilidad de algunos collies a la ivermectina se conoce desde 1983, y los investigadores de la Universidad Estatal de Washington (WSU) identificaron después la mutación y desarrollaron el test genético. Según la literatura, perros homocigotos afectados pueden intoxicarse con dosis de ivermectina unas 200 veces menores que las que afectan a un perro normal.
Razas con mayor riesgo
La mutación aparece sobre todo en razas de pastoreo y sus cruzas. Los estudios reportan frecuencias especialmente altas en collies (hasta alrededor de 70% de portadores) y menores, pero relevantes, en otras razas:
- Collie de pelo largo y corto, las más afectadas.
- Pastor australiano (incluido el miniatura) y Shetland Sheepdog.
- Border collie, Bearded collie y Old English Sheepdog.
- Pastor blanco suizo, whippet y pastor alemán (con menor frecuencia).
- Mestizos con ascendencia de pastoreo: en Chile son muchos y suelen pasar inadvertidos.
El dicho en inglés “white feet, don’t treat” (patas blancas, no tratar) refleja la cautela con estos perros, pero no reemplaza al test: el color del pelaje no dice nada sobre el genotipo.
Fármacos problemáticos
Los listados de WSU y de la AAHA incluyen principalmente:
- Lactonas macrocíclicas a dosis altas (ivermectina, milbemicina, moxidectina) usadas para sarna demodécica o sarcóptica. Las dosis preventivas de dirofilaria (unos 6 µg/kg de ivermectina) se consideran seguras incluso en perros con la mutación.
- Loperamida, el antidiarreico humano: debe evitarse en todo perro con la mutación.
- Acepromacina y butorfanol: suelen requerir reducción de dosis y monitoreo.
- Algunos quimioterápicos (vincristina, vinblastina, doxorrubicina, entre otros), con mayor riesgo de mielosupresión y toxicidad digestiva.
- Emodepside y otros fármacos sustrato de la glicoproteína P, según el listado actualizado del laboratorio.
Un riesgo poco conocido es la exposición accidental: perros de campo que ingieren antiparasitarios de equinos o bovinos, o heces de ganado recién tratado con ivermectina. En zonas rurales de Chile es un escenario plausible que vale la pena consultar en la anamnesis.
Signos de intoxicación
Los cuadros neurológicos aparecen horas después de la exposición: ataxia, temblores, midriasis, ceguera aparente, salivación, desorientación, depresión y, en casos graves, coma e insuficiencia respiratoria. No existe un antídoto específico; el manejo es de soporte, a veces durante días o semanas, por lo que la prevención es la mejor herramienta. Si sospechas una intoxicación, trátala como urgencia y lee nuestra guía de intoxicación con medicamentos humanos.
Cómo se diagnostica: el test genético
El genotipo se determina con un hisopado de mucosa oral o una muestra de sangre. El resultado clasifica al perro en tres categorías: normal/normal, normal/mutante (heterocigoto) o mutante/mutante (homocigoto). Los heterocigotos también pueden reaccionar a dosis altas, aunque con menor intensidad. El test se hace una sola vez en la vida y sirve además para decisiones de crianza; profundizamos en esto en tests de ADN en perros y gatos.
Qué debería hacer la clínica
- Preguntar por la raza y el origen en la primera consulta, incluyendo mestizos “con cara de border”.
- Ofrecer el test antes de tratar sarnas con lactonas macrocíclicas o iniciar quimioterapia.
- Registrar el resultado como alerta visible en la ficha, para que cualquier médico, en cualquier turno, lo vea antes de recetar.
- Educar al tutor para que no automedique con loperamida ni con antiparasitarios de ganado.
En Wirevet, la ficha clínica electrónica permite dejar alertas del paciente que aparecen al abrir la atención, y la receta queda asociada al historial. Así, la sensibilidad MDR1 deja de depender de la memoria de quien atendió la primera vez. Revisa también cómo reducir errores de medicación en la clínica.
Preguntas frecuentes
¿Qué razas de perro tienen la mutación MDR1?
Es más frecuente en collies, pastor australiano, Shetland sheepdog, border collie, bearded collie, Old English sheepdog, pastor blanco suizo y whippet, además de mestizos con ascendencia de pastoreo. La única forma de saberlo con certeza es el test genético.
¿Puede un perro con MDR1 usar antiparasitarios para el gusano del corazón?
Sí. Las dosis preventivas de ivermectina para dirofilaria son muy bajas y se consideran seguras incluso en perros con la mutación. El riesgo está en las dosis altas usadas para sarnas y en la ingestión accidental de productos para ganado.
¿Cómo se hace el test MDR1 y cada cuánto se repite?
Se toma un hisopado de la mucosa de la mejilla o una muestra de sangre y se envía a un laboratorio de genética. Se hace una sola vez en la vida, porque el genotipo no cambia.
¿Cómo evito que se olvide el resultado del test en la clínica?
Lo ideal es registrarlo como alerta en la ficha del paciente para que aparezca cada vez que se abre una atención o se emite una receta. En Wirevet las alertas quedan visibles en la ficha clínica electrónica para todo el equipo.
Que ninguna alerta se pierda entre turnos
Wirevet centraliza ficha, alertas y recetas para que todo el equipo vea la información crítica de cada paciente.