Intoxicación por anticongelante (etilenglicol) en perros y gatos

Dos perros echados junto a un auto estacionado en el garaje de una casa

Un charco bajo el auto, un bidón mal cerrado en el garaje o el agua de un radiador recién cambiado: así ocurren muchas intoxicaciones por etilenglicol, el principal componente de los anticongelantes y refrigerantes. Su sabor dulce atrae a perros y gatos, y una cantidad muy pequeña puede provocar una insuficiencia renal aguda que, si no se trata a tiempo, suele ser mortal.

Dónde está el etilenglicol y por qué es tan peligroso

El etilenglicol se encuentra sobre todo en el anticongelante o refrigerante de radiadores, pero también en otros productos automotrices y domésticos. En sí mismo es poco tóxico: el problema es que el hígado lo transforma, mediante la enzima alcohol deshidrogenasa, en metabolitos como el ácido glicólico y el ácido oxálico. Estos generan una acidosis metabólica intensa y cristales de oxalato de calcio que se depositan en los túbulos renales y los dañan de forma a menudo irreversible.

Según el Manual Veterinario MSD, la dosis letal mínima del etilenglicol sin diluir es de aproximadamente 1,4 ml/kg en gatos y 4,4 a 6,6 ml/kg en perros. En términos prácticos, un par de cucharaditas pueden bastar para un gato y unas pocas cucharadas para un perro mediano. Por eso los gatos, que además beben de charcos o se lamen las patas tras pisar el líquido, son especialmente vulnerables.

Síntomas: tres etapas que engañan

El cuadro avanza por fases y la primera puede pasar desapercibida o confundirse con una intoxicación leve:

  • Primeras horas (aprox. 30 minutos a 12 horas): el animal parece "ebrio": incoordinación, decaimiento, vómitos, mucha sed y orina abundante.
  • Entre 12 y 24 horas: los signos neurológicos pueden mejorar en apariencia, mientras progresan la acidosis, la respiración acelerada y la taquicardia. Es una falsa mejoría.
  • Fase renal: en gatos puede aparecer entre 12 y 24 horas tras la ingestión; en perros, entre 36 y 72 horas. Hay dolor renal, vómitos, úlceras orales, disminución o ausencia de orina, convulsiones y coma.

Cuando la insuficiencia renal ya está instalada, el pronóstico empeora mucho. Por eso la sospecha temprana, incluso sin síntomas, es lo que salva al paciente.

El tratamiento es una carrera contra el reloj

El objetivo es impedir que el hígado convierta el etilenglicol en sus metabolitos tóxicos. Para eso se usan antídotos que bloquean la alcohol deshidrogenasa: el fomepizol (4-metilpirazol) o, cuando no está disponible, el etanol administrado bajo monitoreo hospitalario. La literatura veterinaria indica que el fomepizol funciona mejor si se inicia dentro de las primeras 8 horas en perros y, en gatos, idealmente dentro de las primeras 3 horas y con dosis distintas a las caninas.

A esto se suman fluidoterapia intravenosa, corrección de la acidosis y del calcio, y control estricto de la producción de orina y de la función renal. Si el daño renal ya ocurrió, algunos pacientes requieren diálisis, disponible solo en centros de mayor complejidad.

Diagnóstico en la clínica

  • Historia clínica: preguntar dirigidamente por autos, garajes, talleres y cambios recientes de refrigerante.
  • Pruebas rápidas de etilenglicol: útiles en las primeras horas; pueden dar falsos positivos con productos que contienen propilenglicol, como algunas formulaciones de carbón activado.
  • Gases y bioquímica: acidosis metabólica con anión gap elevado y, más tarde, azotemia e hipocalcemia.
  • Urianálisis: los cristales de oxalato de calcio monohidrato en la orina son un hallazgo muy sugerente. Revisa nuestra guía de urianálisis en perros y gatos.

Tener exámenes y resultados ordenados en una sola ficha acelera las decisiones. Con el módulo de laboratorio de Wirevet los resultados quedan asociados al paciente y se comparan con los controles de las horas siguientes.

Qué hacer si sospechas que tu mascota lo ingirió

  • Lleva a tu mascota a una urgencia veterinaria de inmediato, aunque se vea bien: los primeros signos pueden ser leves y luego aparentar mejoría.
  • No induzcas el vómito ni le des leche, aceite u otros "remedios caseros" sin indicación profesional.
  • Lleva el envase o una foto de la etiqueta y estima la hora y la cantidad posible de ingestión.
  • Si hay otras mascotas que pudieron tener acceso, avísalo también.

Para más pautas, revisa nuestra guía de primeros auxilios para mascotas y el artículo sobre insuficiencia renal aguda.

Prevención en casa y en el taller

  • Guarda anticongelantes y refrigerantes cerrados y en altura, fuera del alcance de animales.
  • Limpia de inmediato cualquier derrame y revisa si el auto gotea líquido bajo el motor.
  • No dejes recipientes con refrigerante usado ni lo viertas en desagües o tierra del patio.
  • Al cambiar el refrigerante, mantén a las mascotas lejos del área de trabajo.
  • Considera productos rotulados con propilenglicol, que es considerablemente menos tóxico, siempre que sean compatibles con tu vehículo.

Cómo prepararse desde la clínica

Para el equipo veterinario, las intoxicaciones son casos donde cada minuto cuenta. Un protocolo de triaje claro, antídotos y fluidos controlados en el inventario y un registro horario de tratamientos en hospitalización marcan la diferencia. Con el dictado por voz de Wirevet, el médico puede documentar la anamnesis y las indicaciones mientras atiende, sin perder tiempo frente al teclado.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto anticongelante es mortal para un perro o un gato?

Según el Manual Veterinario MSD, la dosis letal mínima de etilenglicol sin diluir es de aproximadamente 1,4 ml/kg en gatos y de 4,4 a 6,6 ml/kg en perros. En la práctica, un par de cucharaditas pueden ser graves para un gato, por lo que cualquier ingestión sospechada debe tratarse como una urgencia.

¿Cuánto tiempo tarda en hacer efecto el anticongelante en mascotas?

Los primeros signos, como incoordinación, vómitos y mucha sed, pueden aparecer desde los 30 minutos. El daño renal se manifiesta en gatos entre 12 y 24 horas después y en perros entre 36 y 72 horas, por lo que no hay que esperar a ver síntomas para consultar.

¿Existe un antídoto para la intoxicación por etilenglicol?

Sí. El fomepizol o, en su defecto, el etanol bajo monitoreo hospitalario bloquean la enzima que transforma el etilenglicol en compuestos tóxicos. Son más eficaces cuanto antes se administren, idealmente en las primeras horas tras la ingestión.

¿Cómo puede la clínica registrar el tratamiento de una intoxicación?

Lo ideal es documentar la hora de ingestión estimada, cada dosis del antídoto, los fluidos y los resultados de laboratorio en la ficha del paciente. En Wirevet la hospitalización y el laboratorio quedan en la misma ficha clínica, y el dictado por voz permite registrar las indicaciones sin dejar de atender.

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