Hipotermia en perros y gatos: la urgencia del frío

Perro abrigado con una manta protegiéndose del frío del invierno

En pleno invierno chileno, con heladas en la zona centro-sur y madrugadas bajo cero en el sur, «que la mascota tenga frío» puede ser mucho más que una incomodidad. Cuando la temperatura corporal cae por debajo de lo normal, el cuerpo deja de funcionar bien y aparece la hipotermia, una emergencia que, en casos graves, pone en riesgo la vida.

Qué es la hipotermia y cuándo empieza a ser peligrosa

La temperatura corporal normal de perros y gatos se ubica entre 38°C y 39,2°C. Se habla de hipotermia cuando desciende por debajo de los 37°C y el organismo ya no logra compensar la pérdida de calor. No es lo mismo que sentir frío pasajero: el metabolismo se enlentece, el corazón y la respiración se vuelven más lentos y, si no se revierte, se comprometen órganos vitales.

Suele clasificarse por gravedad para orientar la respuesta:

  • Leve (32-35°C): temblores marcados, piel fría, actitud apagada.
  • Moderada (28-32°C): los temblores ceden, aparece rigidez muscular, somnolencia y pulso débil.
  • Grave (bajo 28°C): pérdida de conciencia, respiración muy lenta y riesgo vital.

Un dato clave: que un animal deje de temblar no significa que esté mejor. En la hipotermia moderada y grave el temblor desaparece porque el cuerpo ya no tiene energía para generarlo, y eso es señal de agravamiento, no de alivio.

Señales que debe reconocer el tutor

Además de los temblores y escalofríos intensos, conviene estar atento a:

  • Orejas, patas y cola frías al tacto.
  • Encías y lengua pálidas o azuladas.
  • Letargo, debilidad o dificultad para caminar.
  • Respiración y latidos lentos.
  • Buscar rincones o negarse a moverse.

Quiénes corren más riesgo

No todos los animales resisten igual el frío. Requieren vigilancia especial las razas pequeñas o de pelo corto, los cachorros y gatitos —que aún no regulan bien su temperatura—, los pacientes geriátricos, los animales con enfermedades crónicas y quienes están en postoperatorio reciente. Los tutores de mascotas mayores deben ser especialmente cuidadosos durante las olas de frío. También aumentan el riesgo la exposición prolongada a la intemperie, mojarse en días helados y la falta de un refugio abrigado.

Qué hacer (y qué no) frente a un caso

Si sospechas hipotermia, el objetivo es recuperar calor de forma gradual mientras contactas a tu veterinario:

  • Lleva a la mascota a un lugar cálido y sécala bien si está mojada.
  • Abrígala con mantas y usa botellas con agua tibia envueltas en tela, nunca en contacto directo con la piel.
  • No uses fuentes de calor intensas como secadores muy calientes, estufas al ras o agua hirviendo: pueden causar quemaduras y un recalentamiento brusco peligroso.
  • No ofrezcas alcohol ni frotes con fuerza las extremidades.
  • Consulta siempre: en casos moderados o graves se requiere manejo veterinario con recalentamiento controlado y monitoreo. Repasa además nuestros primeros auxilios para mascotas.

La prevención es la mejor herramienta: refugio seco y abrigado, evitar salidas en las horas más frías, secar bien tras el baño o la lluvia y reforzar el abrigo en los grupos de riesgo. Puedes complementar con nuestra guía de cuidados de mascotas en invierno. Y así como el calor tiene su propia urgencia —el golpe de calor—, el frío extremo merece la misma seriedad.

El rol de la clínica ante las urgencias de temperatura

Frente a una emergencia, cada minuto cuenta y tener la información del paciente a mano cambia el desenlace. Con la ficha clínica electrónica de Wirevet, el equipo accede al instante a las enfermedades de base, medicamentos y antecedentes del animal, incluso si no es el veterinario que lo atiende habitualmente. Eso agiliza el triaje y evita errores en un momento crítico. Si quieres ver cómo ordenar la información clínica de tus pacientes, puedes solicitar una demostración.

Preguntas frecuentes

¿A partir de qué temperatura hay hipotermia en perros y gatos?

La temperatura normal está entre 38°C y 39,2°C. Se considera hipotermia cuando baja de 37°C, y bajo los 34°C el cuadro ya es grave. Por eso conviene tener un termómetro en casa para los grupos de riesgo durante el invierno.

¿Mi mascota puede tener hipotermia dentro de la casa?

Sí, sobre todo cachorros, animales pequeños, mayores o enfermos, y después de un baño si no se secan bien. Una vivienda sin calefacción en noches muy frías, o dormir sobre pisos helados, puede bastar para que un animal vulnerable pierda temperatura.

¿Qué hago mientras llego al veterinario?

Traslada a la mascota a un lugar cálido, sécala si está mojada y abrígala con mantas y botellas con agua tibia envueltas en tela. Evita el calor directo e intenso, que puede quemar. En casos moderados o graves, acude siempre a atención veterinaria.

¿Es peligroso que mi perro deje de temblar con el frío?

Sí. En la hipotermia moderada y grave los temblores desaparecen porque el cuerpo ya no tiene energía para generarlos. No es una mejoría, sino una señal de agravamiento que exige atención veterinaria urgente.

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