Hernia discal en perros (IVDD): síntomas, grados y tratamiento

Un teckel que de pronto no quiere saltar al sillón, camina encorvado o arrastra las patas traseras puede estar sufriendo una hernia discal. Es una de las urgencias neurológicas más frecuentes en perros y el tiempo de reacción marca la diferencia entre caminar de nuevo o no.
Qué es la enfermedad del disco intervertebral (IVDD)
Entre las vértebras de la columna hay discos que actúan como amortiguadores. En la enfermedad del disco intervertebral (IVDD, por su sigla en inglés) esos discos se degeneran, se endurecen y pueden romperse o desplazarse, comprimiendo la médula espinal. El resultado va desde dolor de espalda hasta la parálisis de las extremidades. En las razas condrodistróficas —de patas cortas y lomo largo— la degeneración parte a edad temprana: se estima que alrededor de un 25% de los teckel sufre algún episodio de hernia discal a lo largo de su vida. También son propensos el bulldog francés, el beagle, el shih tzu, el poodle y el cocker spaniel.
Síntomas: de la molestia a la urgencia
- Dolor: espalda arqueada, cuello rígido, temblores, jadeo sin calor, quejidos al ser tomado en brazos y rechazo a subir escaleras o saltar.
- Déficit neurológico: debilidad de las patas traseras, marcha descoordinada o "borracha", arrastre de los nudillos.
- Cuadro grave: incapacidad de caminar, pérdida del control de esfínteres y, en el peor de los casos, pérdida de la sensibilidad profunda en las patas.
Los veterinarios clasifican el cuadro en grados de I a V: del dolor sin déficit neurológico (grado I) a la parálisis sin sensibilidad profunda (grado V). Cuanto más alto el grado, más urgente la atención: un perro que deja de caminar debe ser evaluado el mismo día. Si no sabes cómo actuar en el trayecto, revisa nuestra guía de primeros auxilios para mascotas.
Diagnóstico y tratamiento
Tras el examen neurológico, el diagnóstico definitivo suele requerir imágenes avanzadas (idealmente resonancia magnética o TAC). El tratamiento depende del grado:
- Manejo conservador (grados leves): reposo estricto en jaula por 4 a 6 semanas, analgesia y antiinflamatorios indicados por el veterinario, y reintroducción gradual del ejercicio. El reposo real es la parte más difícil de cumplir en casa.
- Cirugía (grados moderados a graves o dolor que no responde): la técnica más común es la hemilaminectomía, que retira el material discal que comprime la médula. Operado a tiempo —antes de perder la sensibilidad profunda— el pronóstico de volver a caminar es bueno.
- Rehabilitación: fisioterapia y ejercicios controlados aceleran la recuperación en ambos escenarios.
Prevención y seguimiento del paciente con IVDD
En razas de riesgo conviene mantener el peso ideal —el sobrepeso multiplica la carga sobre la columna; revisa nuestra guía de obesidad en mascotas—, usar arnés en vez de collar, instalar rampas para sillón y cama, y evitar saltos y escaleras. Un episodio de hernia discal inicia un seguimiento largo: controles neurológicos, ajustes de analgesia y sesiones de rehabilitación. Para la clínica, tener la historia completa en una ficha clínica electrónica con los controles agendados y recordatorios automáticos al tutor es clave para que el reposo y la rehabilitación se cumplan de verdad, igual que en otras patologías ortopédicas como la ruptura de ligamento cruzado o la displasia de cadera.
Preguntas frecuentes
¿Qué razas de perros tienen más riesgo de hernia discal?
Las razas condrodistróficas: teckel (perro salchicha), bulldog francés, beagle, shih tzu, poodle y cocker spaniel, entre otras. En el teckel se estima que cerca de un 25% sufre algún episodio a lo largo de su vida, por lo que la prevención debe partir desde cachorro.
¿La hernia discal en perros es una urgencia?
Depende del grado. El dolor de espalda aislado amerita consulta pronta, pero si el perro pierde fuerza en las patas, deja de caminar o pierde el control de esfínteres, es una urgencia que debe evaluarse el mismo día: el tiempo hasta el tratamiento influye directamente en el pronóstico.
¿Un perro con hernia discal puede recuperarse sin cirugía?
Sí, los casos leves (dolor sin déficit neurológico importante) suelen manejarse con reposo estricto de 4 a 6 semanas y medicación indicada por el veterinario. Los controles de seguimiento son esenciales; muchas clínicas que usan Wirevet los dejan agendados con recordatorio automático para que el tutor no los abandone a mitad de camino.
¿Cómo prevenir la hernia discal en un teckel?
Mantén su peso ideal, usa arnés en lugar de collar, evita que suba y baje saltando del sillón o la cama (instala rampas), y limita las escaleras. Nada elimina el riesgo por completo porque hay un fuerte componente genético, pero estas medidas reducen los episodios.
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