Hantavirus en Chile: qué deben saber tutores y clínicas veterinarias

Perro paseando por un sector rural con pastizales, entorno donde habita el ratón colilargo

El 28 de julio de 2026 el Ministerio de Salud declaró por primera vez una alerta sanitaria por hantavirus que abarca desde Atacama hasta Magallanes y estará vigente hasta el 31 de julio de 2027. Con la llegada de la primavera y la temporada de camping, la consulta veterinaria se transforma en un punto clave para orientar a las familias: no porque perros y gatos transmitan el virus, sino porque comparten el mismo entorno donde vive el reservorio.

Qué motivó la alerta sanitaria

La decisión se tomó por el aumento de la letalidad observado durante 2026. Al momento del decreto se contabilizaban 46 casos confirmados y 18 fallecidos en el año (una letalidad cercana al 39%), frente a 44 contagios y ocho muertes en 2025. El decreto cubre 13 de las 16 regiones —quedan fuera Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta— y permite agilizar contrataciones, compras de insumos y refuerzo de la vigilancia en las zonas de mayor riesgo.

La alerta se enmarca en lo que la autoridad describió como una situación de multiamenaza sanitaria, al coincidir con la vigilancia de arbovirosis y de influenza aviar H5N1. Para la clínica, eso significa un verano con varios frentes de educación sanitaria abiertos al mismo tiempo.

Cómo se transmite realmente

El reservorio en Chile es el ratón de cola larga o colilargo (Oligoryzomys longicaudatus), un roedor silvestre pequeño, de pelaje pardo grisáceo y cola más larga que el resto del cuerpo, que habita matorrales, quebradas, bordes de bosque y sectores rurales. El virus se elimina por orina, heces y saliva del roedor infectado.

  • Vía principal: inhalación de aerosoles al remover polvo contaminado en recintos cerrados y poco ventilados (bodegas, cabañas, leñeras, casas de veraneo).
  • No hace falta tocar al roedor: basta respirar el aire de un espacio donde dejó excretas secas.
  • Mordedura y contacto directo con roedores vivos o muertos también son rutas descritas.
  • La cepa Andes presente en el Cono Sur es la única con transmisión documentada de persona a persona, por contacto estrecho.

El rol de perros y gatos

Aquí conviene ser preciso para no alarmar de más: perros y gatos no son reservorio del hantavirus y no se ha descrito que contagien la enfermedad a las personas. El riesgo que introducen es indirecto y por eso mismo se pasa por alto:

  • Cazan y transportan roedores. El gato que deja un ratón en la puerta o el perro que lo trae al patio obliga a alguien a manipularlo. Ese momento —recoger, barrer, botar— es el de mayor exposición.
  • El alimento atrae al reservorio. Platos servidos toda la noche en el exterior y sacos abiertos en la bodega son el mejor imán para roedores silvestres y sinantrópicos.
  • Funcionan como centinelas. Si la mascota caza roedores con frecuencia, el entorno tiene una población activa que hay que controlar.

El control de roedores tampoco es inocuo para la mascota: cada temporada aumentan las consultas por intoxicación con raticidas anticoagulantes, sea por ingesta directa del cebo o por consumo del roedor envenenado. Y donde hay roedores también aumenta la exposición a leptospirosis canina, que sí afecta al perro y es zoonótica.

Medidas concretas para recomendar en la consulta

  • Ventilar al menos 30 minutos antes de entrar a una casa, cabaña o bodega que estuvo cerrada, abriendo puertas y ventanas opuestas.
  • Nunca barrer ni aspirar en seco. Se humedece primero con solución de cloro (una parte de cloro doméstico en nueve de agua), se espera 30 minutos y recién se limpia con paño húmedo, con guantes y mascarilla.
  • Guardar el alimento de mascotas en envases herméticos y retirar los platos al anochecer; no dejar restos en el patio.
  • Desmalezar un perímetro alrededor de la casa, ordenar la leña alejada de los muros y mantener la basura en contenedores tapados.
  • En camping y trekking: acampar en zonas despejadas, no dormir directamente sobre el pasto y guardar la comida colgada o en recipientes cerrados, tanto la propia como la del perro.
  • Ante síntomas como fiebre, dolor muscular intenso y dificultad respiratoria en las semanas posteriores a una exposición de riesgo, consultar de inmediato en un servicio de urgencia y mencionar el antecedente.

Qué puede hacer la clínica

Una alerta sanitaria de un año es una oportunidad de educación continua, no una noticia de un día. Las clínicas de zonas rurales, precordilleranas y del sur pueden segmentar su base de tutores por comuna y enviar recordatorios estacionales junto a los avisos de vacunación y desparasitación, dejando registro de la orientación entregada en la ficha del paciente.

En Wirevet esa trazabilidad es parte del flujo normal: la ficha clínica electrónica guarda las indicaciones entregadas al tutor, los recordatorios automáticos salen por WhatsApp o correo sin trabajo manual, y las campañas preventivas se pueden dirigir por comuna o por especie. Si además atiendes pacientes de sectores apartados, la telemedicina permite resolver dudas de seguimiento sin obligar al tutor a un viaje largo.

Preguntas frecuentes

¿Mi perro o gato puede contagiarme hantavirus?

No. Perros y gatos no son reservorio del virus ni se ha descrito que lo transmitan a las personas. El riesgo es indirecto: cuando cazan o traen roedores al hogar obligan a alguien a manipularlos, y ese contacto con excretas sí es una vía de exposición.

¿Qué regiones cubre la alerta sanitaria de 2026?

El decreto del 28 de julio de 2026 abarca desde Atacama hasta Magallanes, es decir 13 de las 16 regiones del país; quedan fuera Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta. La medida rige hasta el 31 de julio de 2027.

¿Cómo limpio una bodega o cabaña donde hubo ratones?

Primero ventila al menos 30 minutos con puertas y ventanas abiertas. Luego humedece las excretas con cloro diluido al 10%, espera media hora y recoge con paño húmedo usando guantes y mascarilla. Nunca barras ni aspires en seco, porque eso levanta el polvo contaminado.

¿Cómo evito atraer roedores si tengo mascotas?

Guarda el alimento en envases herméticos, retira los platos al anochecer y no dejes restos en el patio. Mantén la basura tapada, desmaleza el perímetro de la casa y ordena la leña lejos de los muros. Un plato servido toda la noche es el principal atractivo para roedores silvestres.

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